Miles Davis: Trompeta, drogas y modos antiguos

Uno de los amos y señores del jazz, Miles Dewey Davis III, nació hace nueve décadas. Esta crónica explora los seis años más turbulentos y brillantes de su vida.
Miles Davis, él, que solía ser paladín de disciplina, entrega, profesionalismo, trabajo y constancia
Miles Davis, él, que solía ser paladín de disciplina, entrega, profesionalismo, trabajo y constancia ( Patricio Betteo)

Ciudad de México

Miles Davis es, a los 26 años, un recuerdo del pasado; uno malo, que remite a sensuales sonidos destrozados por la angustia. Su joven cuerpo ya no pide música; ha sustituido la trompeta por una jeringa. Carrillos fláccidos, pulmones lentos e hinchadas venas ansiosas, listas para ser penetradas por la aguja. Persigue la heroína entre la nieve —esta desesperante nieve neoyorquina de 1952 que flota en el aire siguiendo trazos horizontales y parece nunca terminar por caer— con los ojos desorbitados a causa del ansia.

Lee aquí el artículo completo.