Tirones de Unamuno

Miguel de Unamuno se reconocía antipático. Hacía gala, tal vez, de serlo. Sabía bien que su escritura incomodaba. 
Tirones de Unamuno
Tirones de Unamuno (Adrián Pérez)

Ciudad de México

El autor de El sentimiento trágico de la vida sabe que todo remedio es falso. No creo en las soluciones concretas, dijo enfáticamente. Todos mis ensayos son, en realidad, prólogos. Lo son pero, no porque sean la puerta de textos amplios, ordenados y sistemáticos que vienen de la misma pluma, sino porque cada uno de ellos es un pellizco que suscita reacciones en el lector. Preámbulos al desasosiego de un desconocido. Prólogos porque preludian la fértil perturbación de su lector. “Mi labor ha sido siempre inquietar a mis prójimos, removerles el poso del corazón, angustiarlos, si puedo”. Escribir para germinar el desconcierto.


JOS