Recuerdos de un amigo

La muerte de Luis me produjo inmensa tristeza. Al pensar en él recuerdo, desde luego, lo que vivimos juntos: la política estudiantil, los episodios de 1968, la cárcel, el periodismo y los libros.
Fue hombre pleno, libre; y gran amigo: inteligente, optimista, con una conversación siempre rica y estimulante.
Fue hombre pleno, libre; y gran amigo: inteligente, optimista, con una conversación siempre rica y estimulante. ( Sergio Bordón )

Ciudad de México

En los años que siguieron a la prisión y breve exilio, compartimos incontables momentos. Yo admiraba a Luis: estaba dotado de un ego bien construido, de modo que vivió su homosexualidad de forma excepcionalmente libre, sensata, sin imposturas ni dramatizaciones. Fue hombre pleno, libre; y gran amigo: inteligente, optimista, con una conversación siempre rica y estimulante. Además, fue gran escritor. Su prosa, franca y directa es, frecuentemente, brillante.

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