Las Filipinas como advertencia

Calificar a alguien de apátrida implica negar su naturaleza y convertirlo en el enemigo de todos. Una operación así puede ser eficaz, pero la desnaturalización es una estrategia cargada de peligros. 
En las Filipinas Eduardo Duterte ha hecho lo que ha podido por desnaturalizar tanto a los criminales como a los drogadictos.
En las Filipinas Eduardo Duterte ha hecho lo que ha podido por desnaturalizar tanto a los criminales como a los drogadictos. (Patricio Betteo)

Ciudad de México

El 30 de septiembre el nuevo presidente de las Filipinas, Eduardo Duterte, declaró: "Hitler masacró a tres millones de judíos. Ahora hay tres millones... hay tres millones de drogadictos. Los hay. Me daría gusto matarlos", y agregó que matar a los drogadictos "acabaría el problema de mi país y salvaría a la próxima generación de la perdición". Aunque luego se haya disculpado con los judíos por la comparación, la referencia es de hecho relevante, y no es de ninguna manera fortuita.

Lee aquí el artículo completo.