Tenemos que hablar de 2016

Si hubiera ganado Hillary Clinton, hablaríamos de sus dificultades de lidiar con una población polarizada. El proceso electoral mexicano de 2018 sería uno "normal". Pero ganó Trump.
Para cerrar este 2016, sin embargo, más vale preguntárnoslo ya: ¿estamos cambiando de paradigma?
Para cerrar este 2016, sin embargo, más vale preguntárnoslo ya: ¿estamos cambiando de paradigma? (Patricio Betteo)

Ciudad de México

En enero tomará el poder Trump. Los escépticos podrán burlarse de todos cuando veamos su moderación, su incapacidad de enfrentar a los grandes capitales y la rebelión de sectores sociales organizados. O de plano su destitución o renuncia. Ante lo contrario no podrá haber espacio para burlas. En el lapso de un solo año, el modelo hemisférico podría trastocarse en todos sus aspectos. Todos los flujos comerciales y humanos, todas las relaciones políticas. No es catastrofismo: el tipo dijo que levantaría un muro, expulsaría a millones de un solo tajo, impulsaría medidas proteccionistas y revocaría todos los tratados comerciales y políticos más importantes. Y eso sin hablar de sus estrategias bélicas. Si en el diciembre de 2008 podíamos imaginar que el cierre de 2009 sería uno de recuento de daños económicos, esta vez no es osado imaginar que en diciembre de 2017 estaremos discutiendo la etiqueta sobre cómo nombrar toda una nueva etapa del proceso histórico occidental.

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