México y Estados Unidos, ¿De vecinos distantes a enemigos dedicados…?

A estas alturas todos somos pesimistas respecto a Trump, algunos más que otros. Las razones tienen que ver tanto con lo que sucede en Estados Unidos, como con lo que pasa en México.
México tendrá que hacer nuevos amigos entre aquellos que, en el pasado, señalamos como enemigos.
México tendrá que hacer nuevos amigos entre aquellos que, en el pasado, señalamos como enemigos. (Fabricio Vanden Broeck)

Ciudad de México

A partir del 20 de enero un populista y demagogo amoral, sin ninguna experiencia de gobierno e incapaz de controlar su mal genio, se convertirá en el 45° presidente de Estados Unidos. El que una persona con estas características ocupe la Casa Blanca es un serio problema para Estados Unidos, sus aliados y el mundo entero, y en ese sentido, no representa un reto específico para México. Pero si bien Trump el hombre no es un problema particular para nosotros como mexicanos, Trump el fenómeno sí lo es. Es decir, la razón por la cual su presidencia amenaza nuestros intereses de forma directa, tiene que ver más con qué fue lo que ganó el pasado 8 de noviembre y menos con quién fue el ganador. Lo que nos debe preocupar es la coalición que puso a Trump en la Casa Blanca y, por tanto, lo que el nuevo presidente, como buen demagogo, estará canalizando.

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