Del amor. Cuadernos inéditos

Entre los libros y papeles que forman el legado en reposo del historiador Edmundo O'Gorman hay dos libretas de pasta dura, lomos y esquinas rojas, hojas blancas con cantos de rayas rojas y amarillas. 
El historiador escribió en ellas con invariable pluma azul y letra muy pequeña los pensamientos que iba suscitando en él su vida amorosa.
El historiador escribió en ellas con invariable pluma azul y letra muy pequeña los pensamientos que iba suscitando en él su vida amorosa. (Izak Peón)

Ciudad de México

Sólo respecto a las personas que no amamos hay ausencia; lo que llamamos ausencia de las personas amadas sólo es el efecto de su presencia dentro de nosotros. Las sentimos agitándose en nuestra alma, enseñoreadas en el asiento de la memoria y mezcladas obviamente a todo lo que hacemos, y a ese sentirlas así —tan presentes en y para todo— por una inversión de términos le decimos "ausencia". Ya que, quizá, en última instancia la presencia física de un ser amado —de la mujer que se quiere— sea en cierto sentido más ausencia que la otra, porque verla o tocarla es una manera de enajenación que nos estorba ese callado e íntimo estar con alguien cuando no estamos con él.

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