Emigrantes

En 1951 el alcalde de Nueva York, Vincent Impelliteri, viajó al pueblo de Isnello, en Sicilia, de donde había salido siendo niño, cuarenta años antes.
El viaje fue un acontecimiento digno de la atención de la prensa en Italia, y en Nueva York.
El viaje fue un acontecimiento digno de la atención de la prensa en Italia, y en Nueva York. (Ilustración: Estelí Meza)

Ciudad de México

La llegada del alcalde se preparó con el mismo cuidado solemne, un poco rutinario, con que se prepara la fiesta de un santo, o el paso del obispo. El Pontiac en que llegó se convirtió inmediatamente en una especie de reliquia, una cosa santa y milagrosa. Los niños se acercaban casi con miedo: "¡Tocamos el coche! ¡Tocamos el coche, nos vamos a América!".

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