¿Cuánto vamos a soportar? Orlando, México y la homofobia

El domingo 12 de junio, otro centro nocturno se añadió a la larga historia de crímenes de odio. La muerte de 50 personas convirtió esta tragedia en la mayor masacre de Estados Unidos. 
La facilidad con la que Omar Mateen adquirió un rifle de asalto es una discusión que ni la sociedad ni el gobierno en Estados Unidos han sido capaces de resolver.
La facilidad con la que Omar Mateen adquirió un rifle de asalto es una discusión que ni la sociedad ni el gobierno en Estados Unidos han sido capaces de resolver. (Ilustración: Víctor Solís)

Ciudad de México

Los voceros de los discursos que incitan al odio tienen muchas formas y muchos "enemigos". Políticos que prometen construir murallas para aislarse del mundo. Personalidades que cimientan sus delirios en peroratas que hacen ver a los extranjeros como violadores. Medios de comunicación que culpan a comunidades enteras por los crímenes de una persona. Jerarcas religiosos que llaman anormales y desviados a quienes exigen que el Estado reconozca sus legítimos derechos. En cualquiera de los casos, los promotores del odio utilizan el miedo como justificante para denigrar y marginar al otro. ¿Qué tan cómodos nos sentimos con las manifestaciones públicas de odio hacia un grupo de personas?

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