México y la crisis de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos

Es imprescindible que las autoridades mexicanas reconozcan que por sí mismas no pueden hacer frente a la magnitud de crímenes y violaciones a derechos humanos que se cometen en México.
Fue gracias a la CIDH que se hizo del conocimiento público internacional los asesinatos y desapariciones de cientos de mujeres en Ciudad Juárez.
Fue gracias a la CIDH que se hizo del conocimiento público internacional los asesinatos y desapariciones de cientos de mujeres en Ciudad Juárez. (Ilustración: Víctor Solís)

Ciudad de México

Las promesas de funcionarios del Estado mexicano en favor de la protección y promoción de los derechos humanos y la aparente apertura al escrutinio internacional, serán creíbles en tanto el Gobierno del presidente Peña Nieto cese las críticas explícitas y veladas a la CIDH y contribuya de manera relevante, con respaldo político y económico, para terminar con el deterioro e incertidumbre financiera del principal órgano de la OEA encargado de la protección y promoción de los derechos humanos en la región.

Lee aquí el artículo completo