Cultivar el genio

El culto al individuo está tan integrado a la mirada de las sociedades occidentales que nos es casi imposible separarlo de nosotros para observarlo a la distancia.
Hemos aprendido —y repetimos, como si hiciera falta— que los grandes acontecimientos son obra de grandes personajes (grandes hombres, casi siempre).
Hemos aprendido —y repetimos, como si hiciera falta— que los grandes acontecimientos son obra de grandes personajes (grandes hombres, casi siempre). (Ilustración: Estelí Meza)

Ciudad de México

Nuestra perspectiva centrada en lo individual nos lleva a pensar que la producción de conocimiento científico ocurre dentro de la cabeza de una persona, que ahí nacen las grandes preguntas o las ideas brillantes. En realidad, los procesos cognitivos que tienen lugar ahí son tan sólo el engrane de un sistema que implica la interacción y la comunicación de muchas personas enfrentándose a un problema común, y que tiene propiedades cognitivas distintas a las de una persona.

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