Caníbales

En febrero de 1933, el jefe de la OGPU, presentó a Stalin un ambicioso plan de colonización de las tierras vírgenes de la Unión Soviética. Se trataba de deportar a 3 millones de personas. 
Se trataba de deportar a tres millones de personas, individuos desclasados y socialmente nocivos, y ubicarlos en asentamientos especiales en la periferia de Rusia, en Kazajstán y el norte de Siberia.
Se trataba de deportar a tres millones de personas, individuos desclasados y socialmente nocivos, y ubicarlos en asentamientos especiales en la periferia de Rusia, en Kazajstán y el norte de Siberia. (Estelí Meza|)

Ciudad de México

Entre los deportados, un pequeño grupo de seis mil fueron enviados a la región de Nazino, una zona pantanosa en la cuenca del río Obi, accesible sólo una parte del año, y sólo en barco. Llegaban hambrientos, debilitados hasta el extremo, enfermos. Los cadáveres se multiplicaban, hasta 70 en un solo día. Y se dieron los primeros casos de canibalismo: comenzaron a aparecer cuerpos sin el hígado, el corazón o los pulmones.