Wall Street se alista para retraso del nuevo iPhone

Analistas financieros prevén que el producto insignia de Apple no esté dispobible sino hasta diciembre, en vez de septiembre.
El logotipo de la empresa tecnológica fundada por Steve Jobs.
El logotipo de la empresa tecnológica fundada por Steve Jobs. (Dado Ruvic/Reuters)

San Francisco

Wall Street se prepara para retrasos en el lanzamiento del próximo iPhone, ya que la escasez de los suministros y los problemas de fabricación amenazan con retrasar el lanzamiento del smartphone a una fecha posterior a septiembre, el mes en que habitualmente Apple hace la presentación de sus productos.

Los informes sobre la cadena de suministros de Apple causaron preocupación acerca de una reducción de ventas en el corto plazo y de que puede dejar vulnerable a Apple para una renovada competencia por parte de Samsung.

Los inversionistas van a examinar la guía de Apple el martes, cuando haga la presentación de resultados, para cualquier señal de un retraso en el calendario de lanzamiento.

Es probable que las cifras trimestrales también confirmen que Samsung superó a Apple en las utilidades trimestrales en los tres meses que van hasta junio.

La directriz del cuarto trimestre de Apple, que termina en septiembre, “tiene el potencial de ser altamente volátil, dependiendo del momento exacto del lanzamiento”, escribieron los analistas de Goldman Sachs en una nota reciente.

Hace tres meses, Tim Cook, el director ejecutivo de Apple, culpó a los rumores sobre el próximo aniversario del iPhone por el fracaso que tuvo la empresa para cumplir con los pronósticos de los analistas para las ventas de tres meses hasta marzo. Ese mismo problema se puede exacerbar si, como la mayoría de los analistas de Wall Street predicen ahora, el nuevo modelo insignia está disponible solamente en cantidades limitadas en el periodo previo a la temporada de Navidad.

Samsung anunció una conferencia de prensa para el 23 de agosto, cuándo espera lanzar una nueva versión de su smartphone Note. El Note 8, con una pantalla grande y un precio más alto, tendrá que sacudirse el daño en la reputación que se dio como consecuencia del retiro de productos Note 7 para su revisión el año pasado, pero puede ofrecer una alternativa atractiva para los clientes que no puedan tener en sus manos un nuevo iPhone que esté agotado.

La anticipación aumenta las expectativas de un gran avance en las capacidades tecnológicas de un nuevo iPhone de gama alta, junto con las actualizaciones incrementales para los dos modelos regulares del teléfono. Se espera que la nueva versión cuente con una pantalla OLED que vaya de extremo a extremo en todo el frente del dispositivo, junto con un nuevo sistema de cámara de “realidad aumentada”.

Muchos analistas esperan que este “iPhone Pro”, como se le llama en los rumores, tenga un costo superior a los mil dólares, una primera vez para el producto más popular de Apple, ya que la empresa hace una prueba de su poder de fijación de precios con sus clientes ricos y leales.

La complejidad de la producción de un iPhone supercargado y la escasez de algunos componentes clave, como las pantallas OLED, llevaron a que muchos analistas de Wall Street redujeran sus pronósticos para el trimestre que termina en septiembre, ante el temor de que el dispositivo no esté al alcance de un número significativo de clientes hasta octubre o más tarde.

Eso significa que los millones de iPhones que normalmente generan miles de millones de dólares en ingresos para el trimestre de septiembre, que para Apple es el cuarto trimestre fiscal, en su lugar van a caer en el próximo año financiero. “Esperamos que la disponibilidad del dispositivo de gama alta sea limitada y que haya limitaciones en su suministro hasta el trimestre de diciembre”, dijo Angelo Zino, analista de CFRA, citando “problemas muy conocidos en la producción de los componentes”.

Los analistas de RBC Capital Markets dijeron en una nota reciente que los 5 millones 500 mil iPhones que normalmente se venden en los últimos días de septiembre, mes en el que hace su presentación el iPhone cada año desde el iPhone 4 en 2010, tal vez ahora caigan en diciembre o incluso en el trimestre de marzo de 2017, lo que “crea riesgos” para las expectativas de Wall Street de un crecimiento de los ingresos en el trimestre actual. “Sobre la base de los puntos de datos incrementales en la cadena de suministro que sugieren un retraso más pronunciado en el iPhone OLED, creemos que es probable que el dispositivo insignia no tenga sus primeros envíos hasta octubre... y los envíos en gran volumen no ocurran hasta el periodo de noviembre a diciembre”, escribió RBC.

Sin embargo, algunos analistas creen que el retraso al final puede resultar ser benéfico para el precio de las acciones de Apple al fortalecer las ventas en el nuevo año, cuando el efecto del lanzamiento de producto en septiembre normalmente empieza a disminuir. “El retraso hace que nuestras estimaciones para el año fiscal 2018 alcancen un nivel más alto y crea una dinámica de estacionalidad trimestral mucho mejor que la normal en diciembre y marzo”, dijo Morgan Stanley en una nota reciente.