El voluntariado hace la fuerza en las empresas

Ayuda a crear lazos, a transformar las ideas en buenos hábitos.
Personal de Grupo Bimbo ayuda en una de las actividades enfocadas al medio ambiente.
Personal de Grupo Bimbo ayuda en una de las actividades enfocadas al medio ambiente. (Especial)

Ciudad de México

El asfalto gris de miles de calles en la Ciudad de México, las vías empedradas de los pueblos, y hasta las arenas multicolor de varias playas del país se encuentran afectados por el cáncer de la basura que se tira todos los días, consecuencia del desinterés y la falta de cultura por tener un México limpio. El problema puede verse como un acto cotidiano tanto en un niño como en un anciano, desde hace años.

Parte de la solución a este hecho se ha encontrado en los actos de voluntariado que plasman el ejemplo de miles de personas que integran la sociedad civil, las empresas y el gobierno. Limpiemos Nuestro México es una campaña que inició en 2009 y que ha dado como resultado la recolección de 188 mil 500 toneladas de basura, de acuerdo a los datos de la página web de este movimiento.

Según la frase atribuida a Mahatma Gandhi, se deben cuidar los pensamientos porque éstos se vuelven actos que pasan a ser hábitos y, finalmente, se convertirán en destino. Algo similar busca ser Limpiemos Nuestro México, una acción de voluntariado que inició como un pensamiento: comenzó un día al invitar a todos a limpiar la Ciudad de México, pero también San Luis Potosí, Durango, Campeche, Sinaloa, entre otros estados, con el objetivo de sembrar además una idea que se convirtiera en una buena costumbre, en un hábito que sea parte de las generaciones futuras. 

Grupo Bimbo es parte de este programa. “Comenzamos a participar activamente en 2010 creando brigadas en todo el país para llevar a cabo actividades de limpieza en el marco de la jornada nacional de Limpiemos Nuestro México. En 2016 contamos con más de 68 mil voluntarios entre colaboradores, familiares y amigos”, dijo en entrevista para MILENIO Martha Eugenia Hernández, directora global de Relaciones Institucionales de Grupo Bimbo.

Los brigadistas de dicha empresa son un claro ejemplo de que estos actos no solo son acciones de un día: la participación fue la caña con la que se les enseñó a pescar un buen hábito: “Además de las jornadas nacionales de limpieza, algunos centros de trabajo han tomado la iniciativa de replicar esta acción en otros momentos del año, y así contribuyen de manera voluntaria a esta causa”. Hernández resaltó que el grupo empresarial también implementa de manera exitosa esta práctica en Colombia, El Salvador y Guatemala.

“Nuestro programa de sustentabilidad engloba cuatro pilares —bienestar, planeta, colaboradores y comunidad—, por lo que el voluntariado es fundamental. Representa una actividad que aporta una formación integral. A través de éste, mejoramos el trabajo en equipo, al mismo tiempo que se apoya a las causas de los demás y permite que las personas se conozcan fuera de la rutina laboral, que hagan un vínculo de unión a través de una causa relevante”.

A pesar de todo, no ha sido fácil ya que han tenido que enfrentar retos para echar a andar algunas iniciativas: “Dado que Grupo Bimbo es una empresa con centros de trabajo distribuidos en todo México y en 24 países, hay actividades de voluntariado que no se pueden replicar en todas las localidades. Para ello, se procura encontrar proyectos de alcance local para que la mayor cantidad de voluntarios pueda participar”.

En cuanto a las estrategias de voluntariado, abundó que tienen “como propósito construir una empresa sustentable, altamente productiva y plenamente humana. Dentro del pilar dedicado a beneficiar a las comunidades llevamos a cabo diversos programas, como Buen Vecino, donativos, apoyo en desastres naturales y voluntariado. Este último está compuesto por colaboradores, familiares y amigos, quienes participan en proyectos coordinados por la empresa. Asimismo, el voluntariado puede ser en tiempo o económico ya que da la posibilidad a elegir de qué forma pueden contribuir. En 2016 más de 88 mil voluntarios participaron en 205 proyectos coordinados en 14 países, en actividades enfocadas en salud, nutrición, cuidado del medio ambiente, seguridad y educación. También se apoyan, a través del Programa Buen Vecino, proyectos de mejora de infraestructura —restauraciones, modernización de espacios de convivencia y deportivos—, así como de reparaciones de paradas de autobús o iluminación de pasos para transeúntes”, detalló Hernández.

Limpiemos Nuestro México ha comenzado a dar frutos y varias calles en la Ciudad de México y en pueblos, y hasta las arenas multicolor de varias playas han comenzado a lucir más limpios, consecuencia del interés y la cultura de tener un México limpio.

TOCAR EL CORAZÓN

“Los países que tienen más voluntariado son también los más desarrollados. Es algo similar a lo que dice el dicho sobre la unión, solo que se trasladaría a algo como el voluntariado hace la fuerza, porque mientras más fuerte sean los demás, más fuerte será uno”, es la reflexión que compartió en entrevista para MILENIO Mercedes Aragonés, presidente de la Alianza por la Responsabilidad Social Empresarial (AliaRSE).

La labor de AliaRSE inició desde hace 17 años. “Es, como su nombre lo dice, una alianza de varias cámaras de empresarios que busca promover el concepto de Responsabilidad Social Empresarial”. Pero, como toda gran labor, ha tenido sus retos y es que algunos de sus miembros son muy activos y otros no tanto. “Nuestro principal interés es que podamos tener un quórum que escuche las buenas prácticas que se llevan a cabo en las Empresas Socialmente Responsables, que podamos promoverlas en las compañías interesadas. Lo hacemos como coordinadores, por lo que AliaRSE pone en contacto a las firmas socialmente responsables con aquellas que no lo son, para que puedan aconsejarse. También los contacta con el Cemefi para que se apoyen. “Impulsar esa cultura ha sido una ardua labor: que los actos no se queden como situaciones aisladas sino como buenos hábitos”, destacó.

 Respecto a cuáles son las estrategias que se han implementado en cuanto a voluntariado, Aragonés considero que “dentro de las forma de actuar la Responsabilidad Social Empresarial se tiene que cubrir una serie de campos que hemos dividido en cuatro: la ética, el ambiente laboral, involucramiento con la comunidad y respeto al medio ambiente. Todo esto no se puede lograr si cada uno de los empleados no tiene los mismos principios éticos que debe de tener la empresa, ya que ésta es representada por su gente. Consideramos que la cereza del pastel de una Empresa Socialmente Responsable es el voluntariado y que éste sea la mejor imagen representativa de la firma. Además, cada uno hace el trabajo por su gusto y cumple con una función hacia la comunidad o el medio ambiente porque está convencido de que debemos contribuir a un mundo mejor”.

Resaltó que cuando una comunidad comienza a hablar bien de una compañía surge una sociabilidad en el empleado al saber que labora para una firma de la cual está orgulloso y ello se refleja en puntos básicos para el buen funcionamiento: cumple con horarios, con metas, con la calidad del producto, entre otros, incluso empieza a bajar el agotamiento y comienza a ser fiel a la empresa, lo que en términos generales se le conoce como “ponerse la camiseta”.

Aragonés también recordó que el voluntariado debe de ser “un trabajo en donde se le pregunte a los empleados, en una encuesta general, ¿qué han notado que se puede hacer para mejorar la comunidad? Por ejemplo, puede apoyar a las escuelas que están en los alrededores de la empresa. Ello ayuda a que el empleado se sienta identificado. 

“El voluntariado se hace por placer, a veces hasta los días de descanso. El trabajo toca tanto el corazón que das con gusto ese tiempo extra para hacer el bien a los demás. Esta es la clave para que una empresa sea Socialmente Responsable, pues cada uno de sus empleados lo llevará a cabo”.

Explicó que la importancia también se debe a que han existido casos en los que la empresa tiene un empleado quien echa a perder todo por deshonestidad: “Las compañías deben estar muy atentas porque, igual que lo bueno, la deshonestidad se multiplica. Si una persona hace las cosas bien, diez más lo van a saber. Si un individuo hace algo mal, lo van a saber miles. Es como las malas noticias: tienen mucho éxito y las buenas poco. De la misma manera actúa el ser humano. Cuántas personas saben que Bimbo y Walmart no usan la red normal de la Comisión Federal de Electricidad sino la que se produce por vía eólica, suficiente energía limpia para todas sus tiendas”.

Concluyó que hay varias empresas que hacen voluntariado, no de ese que solo se practica un día y se olvida, sino del que suele convertirse en hábitos y cultura que sacan lo mejor del ser humano y de su comunidad.



[Dé clic sobre la imagen para ampliar]