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Una separación lucrativa

La abogada Sandra David habla de cómo los divorcios la llevaron a ser la favorita entre los más ricos y poderosos en Londres.

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Hace algunos años, Debrett’s, la máxima autoridad en etiqueta británica, colaboró con el bufete de abogados de Londres Mishcon de Reya para producir una Guía para las separaciones civilizadas. “Arrojar la colección de vinos clásicos de tu esposo por el inodoro podría parecer un gesto terapéutico cuando estás llena de ira y desesperación, pero eso puede ponerse en tu contra y socavar tu caso”, comenta Sandra David.

Mientras desdoblamos nuestras servilletas en una mesa al aire libre en el Chiltern Firehouse, el hotel donde las celebridades pasan el rato justo enfrente de Baker Street, Sandra Davis, una de las abogadas de divorcio más importantes de Londres y directora de la división de Derecho Familiar de Mishcon, confirma que la historia del vino realmente sucedió.

“Sí. Todas las botellas, Château Lafite”, dice. “Se estaba convirtiendo en un problema en relación con la manera en que se dividían los activos y la esposa simplemente pensó: ‘al diablo’ y tiró todo por el inodoro”.

Desde el caso histórico de White vs. White en 2000, Londres se ganó la reputación de ser la capital mundial del divorcio. Antes de eso, al principal sostén en una relación —normalmente el hombre— se le pedía “satisfacer las necesidades y requisitos razonables” de la expareja. Pero cuando el caso de Martin y Pamela White, agricultores que se divorciaban después de 33 años de matrimonio y sociedad comercial, se presentó ante la Cámara de los Lores, el fallo transformó la ley. “Si en sus diferentes ámbitos, cada uno contribuye por igual a la familia, entonces en principio no importa cuál de ellos ganó el dinero y desarrolló los activos”, declaró Lord Nicholls de Birkenhead.

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Los White peleaban por poco más de 6.4 millones de dólares (mdd), una suma modesta en comparación con el tipo de arreglos en los que a menudo participa Davis. En 2014, formó parte del equipo legal que ayudó a Jamie Cooper-Hohn, esposa separada del gestor de fondos de cobertura Sir Chris Hohn, a asegurar lo que en ese momento se creía era un acuerdo récord: 480 mdd, alrededor de un tercio de la fortuna de Hohn.

Dos años más tarde, Davis se encontró del otro lado, representó al fallecido multimillonario saudí Sheikh Walid Juffali en su batalla con su exesposa Christina Estrada. Al final Estrada ganó un acuerdo en efectivo de 75.5 mdd, una cifra por debajo de las 279 mdd que buscaba, pero superior a la cifra que inicialmente ofreció el esposo de 24.2 mdd.

No todos se sienten cómodos con este tipo de jurisdicción conveniente. Algunos jueces argumentan que la decisión del año 2000 fomenta los matrimonios oportunistas debido al dinero involucrado, lo que significa que los beneficiarios nunca más tendrán que mover un dedo para ganarse la vida.

Después de media hora, el cielo se abre y el golpeteo de las gotas de lluvia hace imposible la conversación. Huimos hacia el interior. Finalmente ordenamos. Me decido por la macarela con betabeles asados y wasabi, seguido por la bavette de carne gallega con ensalada de ejotes y hierbas aromáticas. Davis se decide por los calabacines con requesón de cabra con especias y flores de calabaza, además del salmón ahumado.

Davis comenzó en Mishcon como pasante en 1979, incluso cuando los divorcios estaban en una marcha implacable. Cuando la Ley de Reforma del Divorcio entró en vigencia en Inglaterra y Gales en 1971, facilitando a las parejas el divorcio una vez que se separaron, las tasas se dispararon. En la actualidad, la Oficina de Estadísticas Nacionales del Reino Unido dice que 34% de los matrimonios terminarán antes del vigésimo aniversario de la pareja, y 42% del total se separará.

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Hacia el final de su contrato como pasante, el responsable de divorcios de Mishcon se enfermó y Davis se hizo cargo, pasando a la segunda oficina más grande en todo el despacho. En dos años ella ya era socia. En la primera parte de su carrera, el trabajo familiar se consideraba como “un poco miserable”. Pero esa reputación pronto cambió cuando empezaron a llegar clientes con mucho dinero. Una guía de Tatler para los mejores abogados de divorcio en Londres ubica sus honorarios en 868 dólares por hora, una cifra que no discute.

Las mujeres dominan esas listas. A Davis esto no le sorprende. “Los clientes son emocionales, están bajo estrés, necesitan apoyo”, dice. Pero ella no tiene la pretensión de ser una confidente de tiempo completo. “Mi hombro es muy caro para llorar. No estoy capacitada para ser terapeuta y no debería actuar como una. Soy una estratega, alguien que los ayudará a navegar el proceso y al final les permitirá ser independientes”.

Sin duda, el divorcio más famoso en el que Mishcon de Reya participó fue el de Diana, princesa de Gales, un caso que encabezó Anthony Julius, con Davis como parte del equipo. Los términos nunca se hicieron públicos, pero los rumores eran que Diana ganó 24.9 mdd, lo que consolidó la reputación de la división familiar de Mishcon.

Antes de despedirnos, me pide que haga hincapié en este punto. “El divorcio es algo miserable. Nadie debería pasar por eso pensando que no es otra cosa que algo miserable”. Ella ya lo dijo antes, espera que los británicos superen su desdén por los acuerdos prenupciales. “Considerar lo ‘qué pasaría si’ en el mejor de los tiempos, en lugar de en el peor de los tiempos, tiene que ser sensato”.

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