Con Trump, parálisis de flujos de inversión: IMEF

El instituto prevé para 2017 un crecimiento económico de entre 1 y 1.7%, por debajo de la previsión de 2.3% que tenía si ganaba Hillary Clinton.
Ayer, último día de discusión en la 14 Cumbre de Negocios en Puebla.
Ayer, último día de discusión en la 14 Cumbre de Negocios en Puebla. (Araceli López)

Ciudad de México y Puebla

Tras el resultado electoral en Estados Unidos habrá una “parálisis en los flujos de inversión”, pues es un escenario que no se esperaba y el nerviosismo provocará incertidumbre y volatilidad, lo que también ocasionará un menor crecimiento económico, señaló el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF).

En conferencia, el presidente nacional del IMEF, Joaquín Gándara, indicó que ante este escenario, el gobierno federal debe enfocarse en mantener estabilidad macroeconómica, aunque sus decisiones no apoyen el crecimiento.

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Explicó que habrá un incremento en la tasa de interés referencial y menor gasto público que no incentivará la inversión, por lo que se debe poner mayor énfasis en las asociaciones público-privadas para unir recursos de ambas fuentes.

Si bien es prematuro pronosticar con cierto grado de certeza, el impacto económico para México ante la ausencia de datos duros, el IMEF contempla para 2017 un crecimiento económico en un rango de entre 1 y 1.7 por ciento, por debajo de la previsión del mes pasado de 2.3 por ciento, que contemplaba un triunfo de Hillary Clinton.

Además, agregó el IMEF, se anticipa un repunte de la inflación, a un intervalo de entre 3.8 y 4.2 por ciento, debido al impacto en los precios de la depreciación del peso, por lo que el Banco de México tendrá que estar muy vigilante y llevar una tarea muy compleja para mantener el rango objetivo de inflación (3 por ciento, más/menos 1 por ciento).

Pese a esto, dijo Joaquín Gándara, “hago un llamado a la tranquilidad, a la prudencia”, en virtud de que hay que ver lo que ocurre, especialmente en materia comercial, pues el intercambio entre México y Estados Unidos es importante para ambos países, aunado a que la nación tiene muchos años con estabilidad macroeconómica.

En este contexto, la propuesta del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas es promover el desarrollo regional mediante la inversión, con políticas enfocadas en un modelo educativo más eficiente, reformas estructurales combinadas con una adecuada liberación del sector energético, medidas que promuevan la sustitución de importaciones, fomentar el emprendimiento y una mayor cultura financiera, así como poner mayor atención al estado de derecho.

LOS ARMADORES SE QUEDAN

Las inversiones que BMW tiene en el país, incluida la nueva planta en San Luis Potosí que abrirá en 2019, son decisiones tomadas y que la política de un país vecino no cambiará, indicó Alexander Wehr, presidente y director general de la automotriz alemana en México.

Al participar en la Cumbre de Negocios, en Puebla, el directivo dijo que eligieron a México por su posición estratégica, logística, infraestructura y mano de obra calificada, por lo que estamos comprometidos con el país, y eso no va a cambiar, aunque quizá haya que hacer ajustes.

Carlos Luna, director de relaciones gubernamentales de VW de México, dijo que no consideran las amenazas, ya que no saben bien lo que hará Donald Trump respecto a sus promesas electorales. “No vamos a detener inversiones que ya están planeadas para 2020”.

Añadió que se debe esperar para plantear una estrategia, pues el presidente electo de EU puede revocar el Tlcan o incluso el inciso de la industria automotriz, al obligar a pagar un impuesto de 2.5 por ciento. “Eso significaría que los autos los van a pagar más caros los americanos”.

Respecto a los componentes que se exportan a EU, explicó que el tratado para el país es un ganar-ganar. “Ganamos teniendo mano de obra, vendiendo a precios más competitivos para hacer sus productos competitivos”.

Juan Francisco Torres, socio de Hogan Lovells BSTL México, dijo que si hacen eso los estadunidenses se saldrán del mercado por una decisión iracunda. “Las elecciones no cambian la lógica de la industria automotriz. Habrá ajustes; otra cosa es descarrilar una industria que es positiva para tres países de la región norte”.