ENTREVISTA | POR ARTURO VALLEJO

Miguel Elizalde Presidente de la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones, A.C.

Si se lograra jubilar a los 160,000 vehículos de más de 18 años, la industria nacional tendría cuatro años más de vida.

Renovarse, o no circular

Miguel Elizalde, presidente de la ANPACT.
Miguel Elizalde, presidente de la ANPACT. (Cortesía)

Este ingeniero mexicano ha sido investigador, profesor y consultor. En 2012 dejó su cargo como director general de Autotransporte Federal para tomar las riendas de la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones, A.C. (ANPACT).


¿Con qué ojos están siguiendo las negociaciones del TLCAN?

Faltan todavía un par de reuniones con los negociadores, así que no hemos tomado postura. Ahora estamos concentrados en aportar información que sea de utilidad para que el gobierno de México, y los negociadores, tengan las mejores herramientas para defender una posición a favor de la región. Porque lo que necesitamos es aumentar la producción para competir con China, por ejemplo.


¿El objetivo debería ser aumentar la competitividad de la región, no solo del país, cierto?

Exactamente. Recuperar o aumentar la producción. Y la forma de hacerlo es construyendo una región competitiva para la exportación hacia otras regiones del mundo.Eso es lo que creemos que debemos de empujar; que seamos más competitivos para incrementar la producción. Eso va a traer más empleos y mayor comercio entre los tres países con la finalidad de potenciar la ya de por sí integrada cadena de proveeduría de la industria automotriz.


¿Y qué pasa con el mercado interno?

México tiene retos muy particulares. La edad promedio de la flota vehicular de carga es de 18 años, mientras que en países como Estados Unidos es de diez, once, doce años en promedio. No es lo ideal para tener un autotransporte más competitivo, que además es el eslabón principal de la cadena logística.

160,000 vehículos pesados se necesitan para crecer la producción en México.

Si impulsas la renovación de la flota, reduces costos porque tienes vehículos más nuevos, más eficientes; incrementas la seguridad vial; reduces las emisiones contaminantes, y, por supuesto, vas a ayudar a que el transportista tenga un negocio más rentable.

Para eso es fundamental impulsar la renovación de la flota con esquemas de financiamiento atractivos para los transportistas. También con capacitación, profesionalización, especialmente del hombre-camión, que es quien más batalla para tener un negocio rentable.


Con estos escenarios ¿qué se viene para el futuro?

México tiene una infraestructura automotriz —11 plantas productivas en ocho estados— que lo han posicionado como el sexto productor y el cuarto exportador de vehículos pesados a nivel mundial.

La industria en México va a seguir produciendo, tanto para el mercado doméstico, como para el de exportación, pero hay retos enormes.

La principal variable para crecer la producción en México es renovar la flota: más de 30%, es decir, 160,000 vehículos pesados. Si podemos colocar anualmente 40,000 vehículos pesados en el mercado nacional —tan solo con placas federales, que son los vehículos de los que estoy hablando—, tendríamos ventas para cuatro años en el mercado interno.


Otra de las preocupaciones del sector es el desarrollo y la innovación...

Las tecnologías en el futuro van a ser más limpias y en el largo plazo los vehículos van a ser cero emisiones. También hay una tendencia hacia la conducción autónoma, por el riesgo y fatiga que tienen los operadores. Esta es nuestra visión para el futuro, ¿pero qué vemos a corto y mediano plazo? Por la parte de emisiones, el consumo del combustible en diésel sigue siendo muy eficiente y competitivo, así que continuaremos usando esa tecnología, pero de manera mucho más limpia, con el Euro 5, Euro 6, y vamos a ver vehículos cada vez más híbridos, vehículos a gas natural, vehículos eléctricos.

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En el tema de seguridad vial, yo te diría que la conducción autónoma la estamos viendo ya con vehículos pesados que están cada vez más conectados. Ya no es solo la ubicación, puedes ver el consumo de combustible, si se abrió una puerta, si el motor está a una temperatura adecuada, si hay una alarma de mantenimiento para alguna parte del vehículo ligada a la computadora del motor. Y cada vez vamos a ver más sensores implementados para monitorear el cambio de carril o el frenado de manera asistida.

Esto lo vamos a ver de una manera gradual, porque se implementarán las tecnologías que tendrán cada vez más beneficios: aquellas que propongan ahorro de combustible se implementarán de manera más rápida que las que no reduzcan costos de operación. Las nuevas tecnologías van ligadas a la competitividad de los negocios.


Entonces el sector está comprometido cada vez más con el medio ambiente...

Por supuesto. Nosotros somos los principales promotores de la reducción de emisiones contaminantes a través de la renovación de la flota. Muchos de los motores en operación son antiquísimos, consumen combustible y emiten contaminantes de manera impresionante. Los beneficios de renovar no son solo para el que maneja el camión, sino para la sociedad, porque todos nos beneficiaremos con un mejor ambiente.


¿Y qué pasa con la NOM044?

Pues esperamos que ya se publique. Ya pasó la última reunión en la que se tenía que revisar en Semarnat; ya se aprobó en el Comité Consultivo de Normalización y solo falta que se publique en el Diario Oficial.

40,000 vehículos pesados se planea colocar en el mercado nacional anualmente.

Esta norma hace obligatorio el uso de nuevas tecnologías como el uso de diésel de ultra bajo azufre en todo el país. La fecha para hacerlo obligatorio es a partir del primero de enero de 2019.

El cambio no se había dado porque no había diésel de ultra bajo azufre, pero ya con este combustible se van a implementar las nuevas tecnologías.

Ahora, la renovación de la flota no se dará en automático solo por la publicación de la Norma, van a ser necesarios incentivos para aminorar el impacto, porque se va a requerir de una inversión inicial mayor. Esto no solo para el hombre-camión, sino para que se convierta en un programa verde que permita en verdad avanzar hacia las nuevas tecnologías.


Y sobre la Expo, ¿qué expectativas tienen para este año?

Todas las soluciones que se van a implementar para la industria en México en los siguientes años las vas a ver en Expotransporte. Cada una de las marcas de ANPACT hará sus presentaciones y lanzamientos, porque Expotransporte es la celebración de los transportistas. Se trata de la exposición de carga y pasaje más grande de América, lo que la coloca entre las más grandes del mundo.

En 2015 tuvimos más de 42,000 visitantes, 450 stands, visitantes de 46 países y expositores de 14, y esperamos superar eso este año. Simplemente, y aun cuando no era nuestro objetivo crecer en tamaño, para esta edición incrementamos en más 20,000 metros cuadrados y el espacio total ahora es de 56,000 metros cuadrados. La Expo no sería lo que es sin los 14 asociados de ANPACT, sin la apuesta que hacen los asociados y empresas para invertir en este evento.

En esta edición nos enfocamos en mejorar la calidad, no la cantidad. Vamos a tener encuentros de negocios con las empresas, por ejemplo, ya registramos 350 particulares de compradores y vendedores. Tendremos reuniones de trabajo de Canacar, de Conatram, espacios de Canapat; vamos a tener una reunión del Technology Maintenance Council y, por supuesto, reuniones de trabajo internas sobre aspectos legislativos, y un encuentro internacional de autoridades locales de seguridad vial de México, Estados Unidos y Canadá. Son reuniones privadas, no conferencias, pero los stands tienen sus presentaciones con distribuidores en el marco de la Expotransporte. Serán los tres días ideales para hacer negocios.