Las farmacéuticas crecen a pesar del TLCAN

Las renegociaciones del Tratado de Libre Comercio traen oportunidades para patentes, innovación, crecimiento y más exportaciones.

No todos padecen las renegocia­ciones del Tratado de Libre Comercio de América del Nor­te (TLCAN), el sector farma­céutico ve oportunidades para fortalecerse con o sin Tratado.

La firma del nuevo TLCAN resultaría en un crecimiento de las exportaciones del sector de entre 10 y 15% al año, según dijo Kenneth Smith Ramos, jefe de la negociación técnica para el acuerdo en el programa de televisión Milenio Negocios. Añadió que el ramo de dispositivos médicos está solo por detrás del automotriz y el aeroespacial en importancia y oportunidades.

“Con un TLCAN con reglas más sólidas podemos tener sectores con tecnología de punta como el farmacéutico y el de dispositivos médicos, podemos convertirnos en un hub mundial”, dijo.

México es el 11 mercado mundial de pro­ductos farmacéuticos, con una facturación superior a los 17,000 millones de dólares (mdd). El país se perfila, además, como el principal exportador de medicamentos y tec­nología médica para América Latina, dijo Ju­lio Sánchez y Tépoz, quien se encuentra al frente de la Cofepris, al clausurar los trabajos del Digital Health Forum México 2018.

Uno de los objetivos de las farmacéuticas internacionales y mexicanas en la más recien­te ronda de renegociaciones es competir con el creciente mercado de genéricos en México, que resultan hasta 61% más económicos en comparación con las mismas sustancias de pa­tente, de acuerdo con estimaciones de la Co­misión Federal para la Protección de Riesgos Sanitarios (Cofepris) y crecen en preferencia.

En noviembre pasado, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) reportó que entre los países que la integran, México tiene la mayor presencia de medicinas de ese tipo, con un volumen de mer­cado de 84.1%, ligeramente arriba de Estados Unidos (EU) (84%) y Gran Bretaña (83.4%).

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En la séptima ronda del TLCAN se añadió un anexo sectorial farmacéutico sobre fórmulas y patentes, un elemento que, de cumplirse, fortalecerá a las marcas de las big pharma, entre las que se encuentran Johnson & Johnson, Pfizer, Merck, Abbot Laboratories, Amgen, Eli Lilly, AbbVie, Gilead Sciences, Biogen y Bris­tol Myers-Squibb, entre otras. En el documento se solicita la expansión de los derechos de branding para que no se quede solo en el tema de las sustancias activas, sino que se extienda a las presentaciones y los empaques.

Si se pactan medidas de protección intelec­tual más amplias, los genéricos deberán trabajar en el desarrollo de sus marcas.

“Este tipo de negociaciones son complejas y sabemos que llevan tiempo. Somos respetuosos de los procesos y apreciamos el liderazgo de Ildefonso Guajardo (el secretario de Economía). Vamos acompañando las rondas y esperaremos información de los negociadores”, dice Cristóbal Thompson, director ejecutivo de la Asociación Mexicana de Industrias de Investigación Far­macéutica (AMIIF).

11 es el lugar de México en el mercado mundial de productos farmacéuticos.

Pero hay oportunidades más allá de la ba­talla con los genéricos, como la innovación que mencionan Smith Ramos y José Luis de la Cruz, director del Instituto para el Desarrollo Indus­trial y el Crecimiento Económico (IDIC), quienes con­cuerdan en que los temas del TLCAN para el sector de medicamentos se centrarán en im­pulsar y proteger la innovación.

“Cuando EU incluye el tema farmacéutico, lo que intenta es proteger los derechos de propiedad en la innovación que logran los laboratorios nor­teamericanosEsto no influye estrictamente en las exportaciones que México realiza a ese país, ya que no son significativas: están en el orden de 1,300 millones de dólares (mdd) cada año”, afirma de la Cruz.

De hecho, añade, una imposición arancelaria o alguna otra modificación no sería representa­tiva, pues la balanza es deficitaria para México.

Fórmulas, patentes e innovación son opor­tunidades, igual que crear una integración de cadenas productivas entre los tres países, para reducir costos y elevar la capacidad fabril del país, como en el sector automotriz, dice Gui­llermo Funes, presidente de la Cámara Nacio­nal de la Industria Farmacéutica (Canifarma), a principios de 2018.


Más allá del TLCAN

Todo esto abre puertas a una comercialización que no se limita al Tratado. La apreciación coincide con los analistas del sector.

“Con o sin TLCAN, esta industria tiene en sus dos grandes vertientes (medicamentos y dispositivos médicos) una gran expectativa de crecimiento, tanto por las necesidades de la población de contar con tratamientos de salud pública, como por el balance entre el portafo­lio de genéricos e innovadores”, explica Igna­cio García Téllez, director del Sector Salud en la consultora KPMG México.

De acuerdo con ProMéxico, la Tasa Media de Crecimiento Anual (TMCA) del sector far­macéutico en el país, para el periodo 2015- 2020, es de 5.5%. A escala global, en el mismo periodo, se espera un crecimiento de 8.3%.

Más allá de las estimaciones de ProMéxico, la Cofepris calcula que el incremento local para este año llegue a 7%.

“El comercio con América del Norte para el sector tiene poca representación, no es superior a 5%. De ahí que la industria vea ahora una opor­tunidad para abrir perspectivas con América del Sur, Europa y Asia”, dice García Téllez de KPMG.

Cofepris tiene la certificación como Auto­ridad Reguladora Nacional de Medicamentos con Nivel IV ante la Organización Panamericana de la Salud (OPS), lo que abre la puerta a ex­portaciones hacia esa región.

Además, México inició su participación formal como miembro pleno del Esquema de Cooperación de Inspección Farmacéutica, que agrupa a las agencias reguladoras más impor­tantes del mundo. En otras palabras: el consumo local es sano y tiene acceso a otros mercados internacionales para aumentar sus exportacio­nes. De ahí su atractivo para la integración de cadenas con actores de la farmacéutica de EU y Canadá de la que habló Funes.

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La búsqueda activa de otros mercados inter­nacionales permea en todas las especialidades de esta industria, como observa Óscar Zavala Martínez, presidente de la Unión Nacional In­terdisciplinaria de Farmacias, Clínicas y Con­sultorios (Unifacc).

“Nosotros estamos buscando alternativas en Europa, concretamente, en España. Nos hemos acercado a Cuba y recientemente tuve una reunión con empresarios estadouniden­ses, en donde hemos hablado de que en caso de que se rompa el TLCAN podamos negociar entre organizaciones”, dice Zavala.


La búsqueda de Unifacc se refiere a las sales que forman los principios activos de los medica­mentos que México importa para manufacturar los fármacos. De acuerdo con Zavala Martínez, estas provienen de India y China. De hecho, esos dos países encabezan los rankings mundiales de producción de medicamentos.

“Hoy, lo que sucede es que las sales se pro­ducen en China o India, luego viajan a EU don­de se les adicionan componentes y se hacen tabletas. Eso se envía a México para que aquí tengan un empaque primario, es decir, los blís­teres que los contienen. Se regresan a EU, se da empaque final y se vuelven a exportar”, dice el titular de Unifacc.

Esa es la cadena de proveeduría que debería integrarse mejor a partir de la revisión del TLCAN.


Los biotecnológicos

17,000 mdd es la facturación de México en su sector farmacéutico.

Datos de Canifarma estiman que las 200 empre­sas farmacéuticas presentes en México como Allergan, Grisi, Laboratorios Pisa, etc., invirtie­ron alrededor de 40,000 millones de pesos (mdp) en el último año; para afianzar ese capital y lograr que crezca se deben apoyar los registros de investigación clínica local de esas compañías.

La punta de lanza en la inversión del sector farmacéutico hoy está en los biotecnológicos, aquellos que se basan en organismos vivos (como bacterias o virus, por ejemplo). De ahí que como una medida de contrapeso a lo que pudiera negociarse en el TLCAN, se busque un registro de patentes más ágil para produ­cirlos en México.

“Las empresas del sector buscan enfocarse en la protección de datos de prueba (patentes) para llevar a cabo sus experimentos y crear productos biotecnológicos. Por ello requieren que tanto Cofepris como el IMPI (Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial) cuenten con información oportuna respecto de temas regulatorios de patentes y registros sanitarios”, dice García Téllez de KPMG.

Ante el constante vencimiento de patentes que quedan disponibles para fabricarse como productos genéricos y el aumento en la com­petencia de los OTC (over the counter o medi­camentos que no requieren receta médica para su venta o de libre acceso), las farmacéuticas buscan capitalizarse con nuevas fórmulas. De esta manera la vertiente biotecnológica será clave para su crecimiento a futuro.

Ampliar los términos bajos los cuales se resguarda la propiedad intelectual es algo que podría definirse en la siguiente ronda de rene­gociaciones, pero la aceptación tomaría más tiempo. La Ley de Promoción de Comercio (Trade Promotion Authority o TPA) en EU señala que una vez terminadas las negociaciones, hay un periodo de 90 días para que el Congreso estadounidense revise y autorice la propuesta para que el Ejecutivo la firme.

De no ocurrir antes del periodo electoral de México en julio habrá que esperar una ex­tensión del TPA, ya que el 30 de junio expira la concesión que otorgó el Congreso de EU al presidente Donald Trump.

Pase lo que pase, el sector farmacéutico pa­rece estar blindado ante las renegociaciones y si bien en esta hay oportunidades, también las hay en lo local y en otros países en el mundo para seguir creciendo.