REPORTAJE | POR GEORGINA NAVARRETE

El regreso de los cruceros

Las autoridades esperan atraer el regreso de cruceros a las costas mexicanas mientras que las navieras esperan subir a más pasajeros mexicanos.

Reluciente, totalmente revitalizado y con capacidad para 2 mil 733 pasajeros, el buque Monarch zarpará de Puerto Progreso, Yucatán, el próximo 10 de junio, en el primero de una decena de viajes que hará este 2015. Una temporada corta para rubricar el regreso de Pullmantour a México, luego de tres años de ausencia.

Más allá de la reinauguración de Puerto Progreso y Cozumel como home ports de una línea de cruceros, estos itinerarios del Monarch son una señal de esperanza de que los años difíciles para el mercado de cruceros en México ya pasaron, y que las líneas navieras vuelven a mirar a México con buenos ojos.

Mientras algunos mencionan a  la falta de infraestructura portuaria, los costos de operación y combustible más elevados del promedio y la inseguridad como las razones que alejaron a las compañías de cruceros de los puertos mexicanos, otros aseguran que se trató más bien de una respuesta a cambios en la tendencia del mercado.

Tras la crisis global que estalló a fines de 2008, y se resintió especialmente en Estados Unidos y Europa, líneas como Royal Caribbean redujeron el número de viajes en las zonas afectadas y se los llevaron a las regiones de mayor crecimiento, como el Caribe, Australia y China, lo que les permitió mantener niveles de crecimiento de 10% anual, durante los cinco años que siguieron a la crisis.

Justo por esto, es que aun con altas y bajas Cozumel se convirtió rápidamente en el call port (puerto de paso) más exitoso del mercado mexicano, seguido por la paradisíaca y virgen playa de Majahual –90 minutos al norte de Chetumal-, que sin infraestructura hotelera pero un enorme centro comercial de lujo a la orilla del mar, recibe hoy la misma cantidad de cruceros que Ensenada.

Por otro lado, se redujo la demanda en las rutas del Pacífico, así que las navieras movieron sus barcos hacia otros mares más rentables, mientras el mercado californiano recuperaba su nivel. Como ejemplo, en 2011 Royal Caribbean movió su barco Mariner of the Seas, que tocaba Cabo San Lucas y Puerto Vallarta, hacia los mares de China, que en aquel momento resultaba más rentables.

Otras navieras como Crystal Cruises,  Carnival Corporation, Disney y Norwegian también reacomodaron sus piezas en el tablero o ajustaron sus itinerarios a las nuevas tendencias del mercado.

El drama del Pacífico

Algunas líneas de cruceros como Royal Caribbean han afirmado que la inseguridad es un factor secundario para ellas, puesto que sus barcos salen de costas estadounidenses y sólo tocan los puertos mexicanos entre cuatro y siete horas, para que los pasajeros bajen a conocer lugares cercanos al puerto, donde el ambiente suele ser bien controlado por las autoridades locales.

Sin embargo, otras como Carnival o Norwegian cancelaron definitivamente sus arribos a Mazatlán el primer trimestre de 2011 -según informaron en sendos comunicados oficiales-, debido a la ola de violencia en este puerto. Tras Mazatlán, otros puertos nacionales también fueron abandonados por las navieras, casi por inercia.

Esto explicaría por qué la costa del Pacífico, que apenas hace una década recibía en promedio seis de cada 10 atraques de cruceros en el país, de 2008 a 2012 vio caer sus visitas 64.3%, al pasar de mil 667 a 595 barcos. El caso más grave fue Mazatlán, que de 244 embarcaciones en 2008, sólo recibió una en 2012, mientras Acapulco pasó de 110 en 2008, a nueve cruceros en 2012.

Dinámico y boyante, el turismo de cruceros se había colocado como uno de los pilares económicos de los puertos que tocaban en México, especialmente en las temporadas bajas de turismo tradicional de sol y playa. Las economías locales resintieron pronto el abandono de las navieras en sus restaurantes, bares, hoteles, transportes y agencias de viajes ecoturísticas.

Y la crisis global también hizo los suyo, pues el consumo de los cruceristas de los barcos que sí llegaban, también cayó 50%, de 120 a 60 dólares por persona. Hoy día, el consumo promedio va de los 74 a los 81 dólares por pasajero.

Poco a poco, los barcos han comenzado a regresar a los puertos mexicanos. Según estadísticas de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, 2014 cerró con poco más de 5.5 millones de cruceristas,  para retomar el nivel de visitas en 2011, luego de un 2013 con apenas 4.3 millones.

Y 2015 pinta para mejorar. En sus primeras cuatro semanas, los puertos mexicanos han recibido más de 675 mil cruceristas, contra 484 mil 500 en el mismo periodo de 2014 y 455 mil 600 en enero de 2013. De mantenerse la tendencia, el mercado nacional podría recuperar e incluso superar los niveles de años pre crisis como 2007, cuando México recibió cerca de 7 millones de visitantes en cruceros.

Al rescate del turismo de cruceros

El repunte del turismo de cruceros en México se debe en parte a las acciones de mejora portuaria, programas de promoción turística e incentivos fiscales que ejecutaron en conjunto las Secretarías de Turismo, y Comunicaciones y Transportes los últimos cinco años, para atraer de nuevo a las navieras de cruceros a los puertos mexicanos.

Y es que,  mientras la industria de los cruceros ha crecido de manera sostenida y espera tener cerca de 23 millones de viajeros este año, entre 2010 y 2013 México vivió la peor crisis de su historia, con una disminución acumulada de cruceristas superior a 32%, según datos del Banco de México.

Con más de 10 mil km de litorales a ambos costados del territorio y algunas de las playas más bellas del mundo, México es un destino natural para el turismo de cruceros, pues no sólo tiene muchas costas y buen clima todo el año por su ubicación geográfica, sino que goza además de atracciones culturales, históricas y comerciales para deleitar a sus visitantes.

En atención a estos puntos fuertes, Sectur y SCT han unido esfuerzos para desarrollar rutas turísticas en las zonas que rodean los puertos, con la idea de que los cruceristas tengan lugares interesantes para visitar, conozcan al país, su gente , artesanías y riqueza cultural, y que de esta forma, crezca la derrama económica.

El énfasis de este programa está en los puertos de Cozumel, que recibe alrededor de mil 500 barcos por año; y Ensenada, estado en el que se proyecta generar dos puertos más al sur de la península, en Santa Rosalía y San Carlos, que inviten a los turistas a conocer Guerrero Negro y su cultura salinera.

Cada que un crucero toca un puerto, genera una derrama de alrededor de 50 mil dólares, según cálculos de SCT, pues la capacidad de los barcos oscila entre 3 mil y 4 mil pasajeros, de los que 2 mil bajan a conocer la zona como parte de algún tour que el mismo barco les vende; de esa venta, 50% se queda en tierra. Además, los visitantes comen, beben y compran artesanías.

Pasajeros mexicanos

Además de las riquezas naturales y culturales que México puede ofrecer a lo largo de sus litorales como destino para sus clientes, a las navieras les interesa atraer turistas mexicanos a sus embarcaciones.

Poco asiduo a pasear en barco, el turista mexicano resulta un mercado atractivo y enigmático que las compañías de cruceros quieren descifrar y ganar. “El potencial es enorme. Sólo 120 mil mexicanos vacacionan en cruceros al año, de un país con una población que rebasa 120 millones de personas", señala Judith Palleiro, directora para México de Pullmantour.

Sin embargo, comenta María Fernanda Maldonado, directora de mercadotecnia de Royal Caribbean para México, “mitos como que los cruceros son caros, aburridos y para viejitos”, han frenado por años la llegada de los turistas mexicanos a las rutas propuestas por las navieras, incluso a las que recorren el hermoso mar Caribe.

Entre los puertos caribeños que visita Royal Caribbean destaca Cozumel, un destino muy buscado por los estadounidenses, y que además sirve a la naviera para mantener su marca presente en México y atraer cruceristas mexicanos, un mercado que si bien hoy apenas significa 1.4% de sus ventas mundiales, le es atractivo por su potencial en número y por su estilo de viaje.

“Después del mercado chino, que es muy distinto al americano o al europeo, México tiene a los pasajeros más rentables a bordo.  A los mexicanos les gusta viajar en familia, con comodidades, comer bien y comprar a bordo. Gastan a bordo alrededor de 46 dólares diarios por persona”, explica Maldonado.

En opinión de Judith Palleiro, de Pullmatour, un factor que desincentiva a los turistas mexicanos es la necesidad de viajar fuera de México para subir al crucero, “con home ports (puertos de salida) dentro del país se animan más. Es nuestra experiencia y por eso estamos de regreso este año con dos rutas por la zona maya”.

El Monarch de Pullmantour, buque insignia de esta naviera española, se estrena en junio próximo con una temporada corta de 10 salidas, dos desde Puerto Progreso, para visitar en cinco días Cozumel, Belice y Roatán en Honduras, en el caso del itinerario Costa Maya, y ocho salidas desde Cozumel para extenderse dos días más hasta Grand Cayman con el programa Caribe Maya.

Para Pullmantour, la infraestructura en los destinos que han utilizado como home port “es vasta”, pero reconocen que la gran mayoría de los puertos mexicanos fueron diseñados para actividades de carga y descarga, no para el movimiento de pasajeros.

“Algunos los adecúan, pero no fueron hechos para eso y la operación es lenta. Sin embargo pueden usarse, lo que sí incentivaría la llegada de más navieras es que las autoridades negociaran sobre los costos de operación, porque en México son más caros que en otros lugares”, señala Palleiro.

Pullmantour ya había operado con éxito en México entre 2010 y 2012, con itinerarios alternados entre el Caribe y el Pacífico, sin embargo “tuvimos que salir porque vendimos dos de los seis barcos que teníamos para renovar la flota con buques más vanguardistas y no pudimos mantener la operación.

“Pero dejamos la oficina abierta porque teníamos la firme intención de regresar. El mercado mexicano es enorme y ofrece grandes oportunidades de negocio. Durante los años que operamos el éxito fue indiscutible, con ocupaciones de 92% en promedio”.

Uno de sus nuevos barcos es justo el Monarch, que revitalizaron durante 2013 y ahora navegará la costa maya para dar el banderazo de salida de Pullmantour en sus planes de conquistar Latinoamérica. El regreso a la costa del Pacífico se dará en cuanto la naviera incorpore a la batalla asu sexto barco, el Majestic of the Seas.

“Nuestra ruta del Pacífico salía de Acapulco y tocaba Manzanillo, Puerto Vallarta, Mazatlán y Los Cabos. Nos gusta mucho Acapulco como Home Port por su cercanía con la ciudad de México. Los turistas pueden llegar por carretera y les es más fácil que pagar un boleto de avión”.

Las expectativas de Pullmantour con este regreso a México son altas y esperan que siete de cada 10 huéspedes sean mexicanos. “Una vez que conocen lo que es un viaje por mar, su comodidad, opciones de diversión y las posibilidades que da de conocer varios destinos en un solo viaje sin tener que hacer y deshacer maletas, hace que 80% de los pasajeros regresen”.