Corte perfila negar a Caze amparo por expropiación

El ministro Alberto Pérez Dayán presentará un proyecto de sentencia que pondrá fin a un litigio de 16 años; el documento se elaboró con el criterio de la mayoría de sus colegas.
Desde la expropiación se mantuvieron los empleos directos e indirectos, señalan.
Desde la expropiación se mantuvieron los empleos directos e indirectos, señalan. (Edgard Garrido/Reuters)

México

La Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación prevé poner punto final al pleito legal que entabló el Consorcio Azucarero (Caze), por la expropiación de nueve ingenios en 2001, y que demanda la reversión del decreto expropiatorio.

El ministro Alberto Pérez Dayán presentará hoy un proyecto de sentencia que propone negar el amparo.

El documento fue elaborado con el criterio de la mayoría de los ministros de la Segunda Sala, porque en octubre pasado se desechó el proyecto del ministro Fernando Franco González Salas, quien se pronunció por amparar al consorcio.

La votación será un trámite, porque se trata de un proyecto returnado con las manifestaciones de la mayoría de los ministros. Una vez votado, se acabará con un litigio de casi 16 años.

En el proyecto de sentencia que presentará Pérez Dayán, relacionado con el amparo directo 4/2017, se menciona que los quejosos, ciertamente contaron con carácter de propietarios afectados para efectos de lo establecido en el primer párrafo del artículo 9 de la Ley de Expropiación, empero, no es posible pasar por alto que tal carácter y la expectativa del derecho a la reversión dejaron de surtir efectos.

Se menciona que por voluntad propia, los socios sometieron la indemnización a compensación de adeudos y, por otro lado, quedaron firmes las resoluciones mediante las cuales los billetes de depósito expedidos como pago indemnizatorio se integraron a la masa concursal que a la postre derivó en la quiebra de los ingenios y finalmente fueron enajenados a terceros.

“En mérito de las conclusiones alcanzadas, es patente que los aquí quejosos perdieron legitimación frente a la expectativa al derecho de reversión, de suerte que ninguna acción en ese sentido puede prosperar al no existir la cosa expropiada como lo fue originalmente; esto es, no es posible pretender recuperar algo si necesariamente es distinto a lo que se les privó en el acto expropiatorio, debiéndose recordar también que para que tal cosa suceda, debe reintegrarse el monto de la indemnización recibida, de suerte que a nada práctico llevaría conceder el amparo que obligara a la autoridad administrativa a instruir un procedimiento de naturaleza real que busca recuperar un objeto en lo específico, si este ya no existe como tal, en el caso, es ahora un bono expropiatorio afecto a una declaración de quiebra.

“Por consiguiente, resultan inoperantes el resto de los motivos de disenso, considerando que el eventual derecho a la reversión no se constituyó y, lo procedente es negar el amparo solicitado”, detalla el proyecto.

El Ejecutivo federal, a través del fideicomiso denominado Fondo de Empresas Expropiadas del Sector Azucarero (Feesa), adquirió la propiedad de las acciones representativas del capital social de dichas empresas y los bienes que integraban su patrimonio.

Desde que el Estado se hizo cargo de la administración y operación de las empresas azucareras, destaca el documento, se preservó y aumentó la producción azucarera; se redujo el déficit de operación de los ingenios; y se mantuvieron los empleos directos e indirectos en las unidades industriales e incluso se incrementaron.

Los nueve ingenios fueron expropiados a través del decreto de 2 de septiembre de 2011, por causa de utilidad pública a favor de la nación.

El gobierno federal realizó el pago de la indemnización por cuanto a dicho 49 por ciento de las acciones o títulos representativos del capital social, mediante compensación respecto de los adeudos existentes con la Federación, en los incidentes tramitados para ello, dentro de los juicios ordinarios mercantiles 139/2006 y 119/2006, con anuencia de los beneficiarios.

Y por cuanto respecta al patrimonio de los ingenios se emitió bono indemnizatorio por cada una de las nueve sociedades, el cual se tuvo por pagado a través de billetes de depósito expedidos por el Banco del Ahorro Nacional y Servicios Financieros, sociedad nacional de crédito y que, por iguales razones, fueron consignados ante el juez de distrito que sustanció el concurso mercantil

Ingenios subastados

Los nueve ingenios azucareros subastados, por los cuales el gobierno federal obtuvo 10 mil millones de pesos, fueron el Atencingo, de Casasano La Abeja, El Modelo, El Potrero, Emiliado Zapata, La Providencia, Plan de San Luis, impulsora de La cuenca de Papoalapan e Ingenio San Miguel.