El gas que cambió la política energética de México y EU

El potencial de producción de shale gas en Norte América presionó que el precio del gas bajara a 4 dólares, hace ocho años costó 12 dólares. Los líquidos asociados hacen rentable su explotación. 
Aspecto de la roca de lutita o de esquisto con petróleo asociado..
Aspecto de la roca de lutita o de esquisto con petróleo asociado.. (Especial )

Ciudad de México

El gas natural y gas el licuado de petróleo, también conocido como gas LP que utiliza en la estufa para cocinar tienen algo en común: ambos son derivados del petróleo que se obtienen durante el proceso explotación de los pozos.

En la industria petrolera existen varios tipos de gas natural, uno de ellos es el shale gas, el cual es identificado con los nombres de gas no convencional de lutita o de esquisto. Se dice que son varios tipos de gas natural por el tipo de roca en que están almacenados los hidrocarburos. De las características de  cada tipo de roca dependerá la técnica de exploración y explotación.

El gas que cambió la política energética de Norte América

Durante el proceso de discusión y aprobación de la reforma energética, el shale gas se posicionó como un tema de interés nacional al estar incluido en el documento de la reforma. Y no es para menos, la apuesta del gobierno federal de la próxima década es el shale gas.

Este hidrocarburo  se convirtió en pilar estratégicos de la política energética de México al ser un energético barato, el millón de BTU (unidad térmica británica de medición) se cotiza en 4 dólares. Considerando  este precio el shale gas es considerado el gas más barato de Norte América, comparado con el precio de Asia. 

El factor precio ha hecho que shale gas esté considerado como la fuente primaria de generación eléctrica más importante de Comisión Federal de Electricidad (CFE).

Así como el shale gas cambió la dirección de la política energética de México; transformó la  política energética de Estados Unidos, de acuerdo con información de la dirección general de Planeación e información de la Secretaria de Energía.

Hasta antes de shale gas, el gas natural licuado (GNL) fue la alternativa para abastecer el mercado no sólo de Norte América y el resto del mundo; aunque el precio del GNL podía llagar hasta los 19 dólares por millón de BTU. Era un gas caro.  

Al tiempo que México y Estados Unidos desarrollaban proyectos de GNL para garantizar el abasto; empezaron los trabajos de investigación para la exploración y explotación de los yacimientos de esquisto.

Los resultados fueron exitosos, al punto que la incorporación de nuevas reservas de gas lutita presionaron que el precio del energético hoy sea de 4 dólares. Además de que actualmente la producción de shale gas representa 23 por ciento del total de la producción de gas de ese país. Y se estima que para  2035 la producción de gas natural sea cinco veces mayor.

México no se queda atrás, a pesar del contraste de versiones respecto a la cantidad de recursos prospectivos de shale gas, Pemex y la Agencia Internacional de Energía de Estados Unidos coinciden en que el país figura entre el segundo y cuarto lugar del ranking de naciones con alto potencial de aprovechamiento del gas de esquisto.    

La rentabilidad económica de shale gas

El mercado del gas de esquisto es “relativamente joven”, por lo tanto no existen cifras exactas respecto a los costos de producción, volúmenes de aprovechamiento y comportamiento de los yacimientos, de acuerdo con información de la empresa Gas Natural Fenosa.

Pero así como contrastan las versiones, en torno a los recursos prospectivos de shale gas en México, industriales del gas natural, como del LP coinciden en que los líquidos asociados al gas lutita  hacen atractiva la inversión en este tipo de proyectos.

Este tipo de hidrocarburo contiene grandes cantidades de líquidos de etano, propano, butano (gas LP), gasolina natural y petróleo  cuyo precio en el mercado vuelve rentable la extracción del shale gas, explicó el presidente de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Gas LP (Amexgas), Octavio Pérez

A los productores les preocupa que la extracción pueda representar altos costos por los grandes volúmenes de agua requeridos. Sin embargo, los altos precios del crudo y de los condensados han dado viabilidad económica a los proyectos de gas seco, explico el presidente de Amexgas

“La exploración y explotación de shale gas es una industria en desarrollo. La ciencia, la tecnología y las prácticas comerciales representan retos a los que aún se están adaptando no sólo los operadores”, comentó.

La dirección general de Planeación e información de la Secretaria de Energía informó que actualmente existen 16 empresas en este mercado.

Shalen gas en México

El Departamento de Energía de Estados Unidos dice que México ocupa el cuarto lugar a nivel mundial en términos de recursos potenciales de shale gas, con 681 billones de pies cúbicos técnicamente recuperables. Esta cifra es 11 veces superior a las reservas remanente

Información de Petróleos Mexicanos detalla que la paraestatal invierte 35 millones de dólares en cada pozo exploratorio que perfora para extraer gas natural de esquisto. Pemex tiene activos tres pozos que se extienden en los estados de Coahuila, Chihuahua y Tamaulipas (Emergente 1, Nómada 1, y Montañez1).

La zona de Eagle Pass según Pemex Exploración y Explotación  que se extiende de Matamoros a Piedras Negras es la de mayor potencia