Sean Parker: el carismático y conflictivo niño malo del mundo de la tecnología

Con menos de 37 años ostenta una fortuna de 2.4 mil mdd, gracias a la cual ayudó a financiar la legalización de la mariguana en California.
Antes de cumplir 18, ganó un concurso informático y fu reclutado por la CIA, con un sueldo de 80 mil dólares al año.
Antes de cumplir 18, ganó un concurso informático y fue reclutado por la CIA, con un sueldo de 80 mil dólares al año. (AP)

Ciudad de México

Sean Parker pertenece a ese grupo de millonarios que la tecnología encumbró como por generación espontánea. A los 19 años cofundó Napster, a los 24 fue el primer presidente de Facebook y hoy, cuando está por cumplir los 37 años, ostenta una fortuna que Forbes calcula en 2 mil 400 millones de dólares, lo que lo convierte en uno de los mayores millonarios del mundo menores de 40.

La vida de Parker ha sido tan acelerada como el crecimiento de su fortuna. Cuando en 1999 lanzó Napster junto con su amigo Shawn Fanning puso en jaque a la industria musical de todo el mundo.

Su invento fue la primera gran red de intercambio libre entre los usuarios, que publicaban su catálogo musical en formato mp3 con cualquiera que se conectara al servicio en el mundo. En 2001, cuando tras una demanda de las principales disqueras de Estados Unidos llevó a un juez a ordenar el cierre de Napster, éste ya
contaba con más de 26 millones de usuarios.

Inquieto como es, un año después Parker lanzó Plaxo, una libreta de direcciones en línea que es considerada pionera de redes sociales como Facebook y LinkedIn. Cuando el servicio contaba con más de 20 millones de usuarios su fundador fue expulsado por los inversionistas, con quienes tenía una pésima relación.

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Entonces a Parker se le cruzó una empresa que lo catapultaría (y viceversa): Facebook. La película Th e social network (Red social) de 2010 retrata a un Sean Parker desinhibido y conquistador que, tras pasar la noche con una desconocida, descubre que ésta utilizaba una red social popular entre varias universidades y decide contactar de inmediato a su fundador, Mark Zuckerberg.

En la cinta (y según muchos rumores), Parker desplazó como socio y amigo de Zuckerberg al primer socio fi nanciero de éste: Eduardo Saverin. Cierto o no, la realidad es que en 2004, Parker, entonces accionista de Friendster, la red social más popular del momento, se convirtió en el primer presidente de Facebook.

Aunque su paso por la que hoy es la red social más grande del mundo fue efímero, pues un año después dejó el cargo tras ser arrestado por posesión de cocaína, hoy mantiene una participación accionaria de alrededor de 10 por ciento, junto con la popularidad de ser uno de los visionarios que la catapultó a las grandes ligas.

Tras Napster, Flaxo, Friendster, Facebook y otros muchos proyectos que ha dejado (o lo han dejado) atrás, lo único que sigue permanente en la vida de Sean Parker es la polémica, aunque a veces sale vencedor.

En las elecciones del pasado 8 de noviembre, el joven y controvertido millonario resultó uno de los ganadores. Sean Parker donó alrededor de 8.9 millones de dólares a tres comités que impulsaron la legalización del uso recreativo de la mariguana en California, posición que ganó con 56 por ciento de votación.


“Es muy alentador ver a una vibrante comunidad de activistas, muchos de los cuales han dedicado sus vidas a esta cuestión, reuniéndose en torno a una medida sensata de reforma que protege a los niños, otorga recursos adicionales a la aplicación de la ley y establece un marco regulador fuerte para adultos responsables. El uso de la mariguana producirá beneficios económicos para todos los californianos”, dijo a Forbes durante la campaña.

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Para ser justos, hay que destacar que la causa de la mariguana no es la única que ha recibido el apoyo del fundador de Napster. En junio de 2015 creó la Fundación Parker con 600 millones de dólares de fondos para financiar investigación en salud y fomentar el compromiso cívico.

En abril pasado, comprometió 250 millones de su fundación para lanzar una iniciativa de investigación sobre inmunoterapia contra el cáncer que se desarrollará en seis instituciones educativas. Antes había donado 24 millones de dólares a la Universidad de Stanford para la investigación contra la alergia.