Aprovechemos el talento de las personas con discapacidad

Desde 2004, la Fundación ManpowerGroup incentiva el empleo, autoempleo o capacitación de personas con rezago educativo, discapacidad, víctimas de trata, refugiados, migrantes y adultos mayores.
Mónica Flores es presidenta para Latinoamérica de ManpowerGroup.
Mónica Flores es presidenta para Latinoamérica de ManpowerGroup. (Cortesía)

En ManpowerGroup estamos seguros de que la responsabilidad social debe ser parte de la visión estratégica de cualquier empresa. Una Empresa Socialmente Responsable es la que va más allá de sus obligaciones legales, fundamenta su gestión en políticas, procedimientos y programas que inciden positivamente en la gente, el entorno y las comunidades en las que opera.

Desde hace 60 años, para nosotros la ética empresarial ha sido un must. En todos los países donde operamos existen lineamientos y políticas estrictas sobre el tema y nuestros empleados se certifican cada año al respecto.

En la operación de México, Centroamérica, Puerto Rico y República Dominicana, la elaboración de estrategias que impacten positivamente en nuestra comunidad, en los empleados, en el medio ambiente y en la reputación de la marca, ha sido natural y congruente.

En 2001, se decidió que los programas de Responsabilidad Social deberían documentarse para medir el impacto y seguimiento de las acciones realizadas. Se creó un comité integrado por empleados de distintas áreas, con el cual encontramos los intereses y preocupaciones de cada uno.

Al pasar los años y ser cada vez más conscientes de las necesidades del país, detectamos que en todos los niveles socioculturales y econó- micos, hay grupos vulnerables -personas con discapacidad y adultos mayores- con deseos de ser productivos y autosuficientes.

Para responder a esto, en 2004 constituimos legalmente Fundación ManpowerGroup, para implementar iniciativas que impulsen el empleo, autoempleo o capacitación de jóvenes y personas con rezago educativo, con discapacidad, adultos mayores, víctimas de Trata de Personas, refugiados y migrantes.

Nuestro objetivo es fortalecer el libre acceso al empleo, la no discriminación, valorizando el talento de las personas, independientemente del contexto social, económico o situación física.

En México, la problemática del empleo de las personas mayores de 50 años aumenta y es urgente crear programas de reclutamiento adecuados para ellos. De hecho, las cifras del INAPAM indican que en nuestro país existen más de 10 millones de personas mayores de 60 años y que para el 2050 serán 36 millones, lo que equivale a un incremento de 360%.

Por otro lado, según el INEGI, existen más de 5 millones de personas con algún tipo de discapacidad y casi 54% ha sufrido discriminación laboral. Nuestra labor ha sido valiosa para las poblaciones objetivo y hemos beneficiado a más de 65,000 personas en toda la República Mexicana, trabajando en cuatro programas:

Caminemos juntos: hemos colocado en un empleo formal a más de 8,860 personas en situación de vulnerabilidad; principalmente con discapacidad y adultos mayores de 50 años, participando con más de 500 empresas, organismos de la sociedad civil y gobierno.

Empresa comprometida con el talento: damos herramientas de capacitación presencial o virtual para jóvenes y personas en situación de vulnerabilidad. Más de 45,000 personas han sido beneficiadas con claves para capacitarse en línea a través del portal y más de 675 personas han mejorado su nivel educativo o recibido capacitación para encontrar un mejor empleo.

Preparación y productividad en el retiro: brindamos orientación, capacitación e información de alternativas de ocupación para mantener la productividad de personas en el retiro.

Siembra: junto con el Instituto de Desarrollo Artesanal de Zacatecas, se han beneficiado a más de 120 mujeres de comunidades de Zacatecas, y 60 hombres de Michoacán a través de la implementación de procesos de mejora en la producción, calidad y diseño de artesanías, así como para fomentar la comercialización, incrementar sus niveles de ingreso y su calidad de vida.

Compartimos nuestros programas y proyectos sociales con clientes y proveedores, gobiernos, instituciones educativas, asociaciones civiles y empresas socialmente responsables, para que los adopten como propios, ya que la responsabilidad social no tiene nombre ni apellido, lo importante es ejecutarla a favor del que más la necesita.

Vamos por el camino correcto y hemos avanzado bastante, pero todavía falta mucho por hacer.

Todos tenemos derecho a cumplir nuestros sueños profesionales mediante acceso a un trabajo digno, a la educación y capacitación para ser mejores personas y ciudadanos, y construir el México que todos queremos.