Reutilización, una alternativa ecológica con impacto social

Los aparatos electrónicos que ya no son útiles en las empresas pueden destinarse a los salones de clases para mejorar la educación.
Los aparatos electrónicos que ya no son útiles en las empresas pueden destinarse a los salones de clases para mejorar la educación.
Los aparatos electrónicos que ya no son útiles en las empresas pueden destinarse a los salones de clases para mejorar la educación. (Arturo Black Fonseca)

Ciudad de México

En la Escuela Secundaria Técnica número 66 Francisco J. Mujica, lo que era un salón de clases tradicional fue transformado en un aula digital con la colocación de una pantalla inteligente de 65 pulgadas, un reproductor de discos bluray, una impresora multifuncional, 55 tablets y dos aparatos de aire acondicionado. Ese es un ejemplo de cuidado del medio ambiente que logró la compañía Samsung, ya que en los esquemas de Responsabilidad Social (RS) reutilizar recursos es otro camino, distinto al reciclaje, en el que además de evitar la contaminación que pueden generar los productos electrónicos se logra un impacto social positivo en la comunidad que rodea a una empresa.

La iniciativa que logró estas mejoras se llama Smart School Solutions y se basa en un concurso llamado Soluciones para el Futuro: convoca a estudiantes de secundarias técnicas para que participen en proyectos de innovación tecnológica. En su más reciente edición, los alumnos de la Secundaria Técnica 66 fueron los ganadores y se hicieron acreedores a una nueva aula digital. Además del equipo tecnológico, la empresa apoyó a la escuela con mobiliario escolar, pintura y cambio de piso y luminaria.

REUSAR Y AYUDAR

“Con esta iniciativa se pretende recuperar equipos que ya no sirven dentro de una empresa y que por auditoría tendrían que destruirse, pero que pueden tener aún varios años de vida útil. A los aparatos les damos servicio de mantenimiento después de cerciorarnos de que están en condiciones óptimas para seguir usándose, para así darles una doble vida entregándolos a fundaciones y escuelas. De esta forma aventajamos dos puntos, porque el producto no es desechado, se contribuye al cuidado del medio ambiente y se apoya  a personas que tienen bajas posibilidades para adquirir un aparato de éstos”, comentó en entrevista Diana Hernández, gerente de Responsabilidad Social de Samsung México.

La gerente explicó que, además del programa de aulas digitales, cuentan con acciones para el cuidado del medio ambiente. “Con Telcel tenemos un programa de reciclaje dentro de las oficinas del corporativo. El año pasado recolectamos 7 mil 587 toneladas de celulares y accesorios como baterías, audífonos y cables USB. Lo reportamos a la Asociación Nacional de Telecomunicaciones, cumpliendo con la Norma 171 ante la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales”.

Además, “en el corporativo se recicla el papel utilizado en las oficinas. Existe un programa en coordinación  con la fundación Make a Wish, que vende nuestro papel a algunas instituciones y aprovecha ese beneficio económico para cumplir sueños de niños que viven situaciones complicadas, como enfermedades terminales. También nos unimos a la hora del planeta para apagar la luz de las oficinas con la finalidad de concientizar a la gente sobre el cambio climático”.

PAPEL DE LOS CONSUMIDORES

Un aspecto muy importante para contribuir al cuidado del planeta es concientizar al consumidor sobre el uso correcto que se le debe dar a esos aparatos, pues la responsabilidad está presente en todos los aspectos que conlleva el poner en el mercado un producto, desde su fabricación hasta llegar a manos del consumidor y al papel que éste juega. “Ofrecemos productos en los que la responsabilidad está presente en todos sus aspectos: cadenas de valor y producción. Cuidamos que se respeten los derechos de los trabajadores, que no haya explotación y exista un ambiente sano de trabajo”.

La gerente destacó que “el consumidor es exigente y busca productos cuyo proceso de fabricación sea limpio y ocupe materiales ecológicos. Debe cuidar el producto que compre y darle un uso consiente, saber su tiempo de vida, qué hacer cuando ésta concluya, donde puede reciclarse y, finalmente, si la empresa está comprometida, sabe que cuida el medio ambiente”. Al ofrecer este tipo de productos, aseguró, “informamos y concientizamos al consumidor en relación a que no son nocivos para el medio ambiente”.

También es importante establecer alianzas con empresas que compartan la visión de la RS: “Recientemente tuvimos un programa de voluntariado para festejar el Día del Niño en la casa cuna La Paz, y el proveedor que nos ayudó con la logística de los juegos, la comida y las actividades recreativas es una empresa socialmente responsable. Nos dijo que quería apoyarnos con la colecta de juguetes, incluso ofreció un precio especial para nosotros por ser ESR”.

Estas acciones han hecho posible que Samsung haya sido galardonada por segundo año consecutivo con el distintivo de Empresa Socialmente Responsable, otorgado por el Centro Mexicano para la Filantropía.

Sobre el reconocimiento, Hernández señaló: “Demostramos que actuamos para beneficiar a nuestro país. Recibirlo implica reforzar nuestro compromiso ante la sociedad y las acciones sociales que llevamos a cabo para el cuidado del medio ambiente y con la comunidad. Queremos incluir más voluntariado. Para que estas iniciativas sean exitosas es importante saber comunicarlas. Hay que saber llegar a los públicos y explicarles los beneficios del aparato, pero también qué daño puede ocasionar en el medio ambiente. Así estarán seguros de su decisión al momento de la compra y sabrán que adquieren un producto responsable”.