Comunicar la RSE sí cuenta

Saber comunicar la estrategia de Responsabilidad Social Empresarial va más allá de una buena imagen: impacta a los clientes, los proveedores y hasta el ánimo de los empleados.
“Lo que no se comunica no se conoce, si no lo haces no dialogas con tus grupos de interés ni fomentas la transparencia y la rendición de cuentas", dice Marco González, presidente de Corresponsables.
“Lo que no se comunica no se conoce, si no lo haces no dialogas con tus grupos de interés ni fomentas la transparencia y la rendición de cuentas", dice Marco González, presidente de Corresponsables. (Ilustración: Shutterstock)

Tan importante es hacer las cosas bien, como saberlas comunicar. De ahí que las organizaciones deben informar sus programas de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) de manera transparente y eficaz a toda la sociedad, pero especialmente, a sus grupos de interés.

Marco González, presidente de Corresponsables, un medio internacional con español, especializado en comunicación responsable y con una amplia red de colaboradores en América Latina, afirma que en los últimos cinco años se ha visto una evolución positiva en la comunicación de la RSE, “comunicar una estrategia de RSE da sentido de credibilidad y transparencia”. Sin embargo, afirma, “aún falta mucho por mejorar en este terreno”.

A esto, Geo Loredo, directora general de la agencia de comunicación y relaciones públicas IQPR, dice que “existe mucha confusión en este tema, lo que fomenta que existan muchos prejuicios hacia la comunicación de la RSE”.

Por esto, las empresas deben romper la barrera de la acción social y comenzar a trabajar con un programa bien estructurado y estratégico de RSE para comenzar la labor de comunicación, “hay empresarios que quieren, en esta humildad mal entendida, decir que ayudan, pero que no se sepa”, dice Brenda Morales, socia y directora de PRP, firma mexicana de comunicación corporativa y relaciones pú- blicas. “Se deben eliminar los prejuicios que hay sobre la comunicación y la RSE”, afirma.

Buscar una estrategia

Actualmente, la principal estrategia de comunicación que utilizan las empresas para dar a conocer sus políticas y acciones de RSE es el informe anual o la memoria de sostenibilidad. Este anuario permite de manera clara dar a conocer las diferentes aristas del plan global estratégico del proyecto de RSE a sus diversos grupos de interés y, dentro de la empresa, sirve para medir y organizar información, además de encontrar las posibles áreas de oportunidad.

Sin embargo, Marco González revela que de 1,500 organizaciones mexicanas afiliadas a Corresponsables, solo 80 realizan su reporte anual de sostenibilidad con base a los criterios de la organización internacional Global Reporting Initiative (GRI). Si bien es cierto que cada vez son más las empresas que se suman a contar su responsabilidad social, muchas no tienen en cuenta la multitud de canales de comunicación y la alta competencia que existe en un mundo cada vez más conectado y globalizado.

Durante la propia labor comunicadora, la planificación y medios especializados ayudan considerablemente a las organizaciones pues así los mensajes se ajustan a los públicos. “Las empresas deben ofrecer a los medios una información fiable, útil y rigurosa. Informar a través de terceros da más credibilidad”, expresa Geo Loredo.

Comunicar la estrategia de responsabilidad social no solo genera más rentabilidad, productividad y competitividad, también impacta de manera holística a las personas que trabajan para esa empresa, los proveedores, los clientes, las comunidades en donde están ubicadas esas empresas, la sociedad en su conjunto y al mismo gobierno.

La implementación de la RSE puede aumentar hasta 40% la imagen positiva de la empresa frente a sus clientes, señala el Reputation Institute, organización dedicada a realizar análisis de reputación global de empresas multinacionales y otorga servicios de asesoramiento.

“La Responsabilidad Social no es una meta en sí misma, sino un proceso de mejora continua”, dice González. “Con franqueza y transparencia genera confianza y evita que nuestra RSE pueda ser vista como una operación de cosmética, de lavado de imagen”, concluye.