Ayudar a la sociedad no es solo donar dinero: Monex

Si se quiere apoyar efectivamente a quienes lo necesitan “se debe estar al pendiente de ellos, acompañarlos y tratar de contribuir en todo lo que se pueda”, señala experta.
Patricia García Gutiérrez, directora general adjunta de Asuntos Corporativos de Grupo Financiero Monex.
Patricia García Gutiérrez, directora general adjunta de Asuntos Corporativos de Grupo Financiero Monex. (Raúl Pérez Domínguez)

Ciudad de México

Uno de los ejes fundamentales de la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) es la vinculación de las empresas con la comunidad que los rodea, pero para realmente ayudarla “lo primero que se tiene que hacer es definir un presupuesto y también un plan que no solo considere el dinero, sino el tiempo y la ayuda en especie”, señaló Patricia García Gutiérrez, de Grupo Financiero Monex.

La directora general adjunta de Asuntos Corporativos resaltó en entrevista con MILENIO que la vinculación con la comunidad tiene que ser integral.

“La verdad es que si vas y les dices: ‘Aquí está el dinero y bye’, a lo mejor eso es lo más sencillo”. Pero si se quiere apoyar efectivamente a quienes lo necesitan “en realidad se debe estar al pendiente de ellos, acompañarlos y tratar de contribuir en todo lo que se pueda”, afirmó García.

“A veces se piensa el apoyo nada más como dar dinero; por supuesto que eso es importante y se requiere, pero también hay otras formas”, reiteró la experta.

En 2015 Monex se sumó a una iniciativa del Centro Mexicano para la Filantropía (Cemefi) de que las empresas voluntariamente den al menos 1 por ciento de las utilidades a temas sociales.

“Vale la pena impulsar eso y que más firmas en México le entren, porque puede permitir que muchas organizaciones de la sociedad civil puedan tener apoyo”, comentó García.

La experta dijo que la vinculación con la comunidad la realizan de dos maneras. Una es el voluntariado y otra es generar sinergia con las organizaciones no gubernamentales (ONG), lo que le ha dado buenos resultados por más de una década con la Fundación Comunitaria del Bajío.

Sinergia con las ONG

“Decidimos tomar como causa social el desarrollo en poblaciones con alto índice de migración, porque una parte importante de la empresa tiene que ver con cambios y pagos internacionales y, aunque directamente no estamos relacionados con las remesas familiares, es innegable la importancia que tienen para las divisas”, explicó.

Al apoyarse con una ONG la firma logra alcanzar lugares de interés que están lejos de sus oficinas y la fundación se beneficia con la experiencia del corporativo.

“Elegimos esa organización porque la mitad de nuestra operación está en la Ciudad de México, directamente nosotros no tenemos cómo llegar a esas comunidades”, detalló.

La fundación se beneficia no solo con los recursos monetarios, sino con apoyo en especie y capacitación, además de que ese tipo de alianza puede ayudar mucho a la profesionalización de las asociaciones civiles, porque “lo que para las empresas como nosotros es algo muy habitual y normal, en la ONG no necesariamente”, comentó.

Además de propiciar capacitación, “hemos apoyado con computadoras. Es impresionante, porque en el sector financiero cambiamos los equipos muy seguido”.

En otro caso, un punto de vista externo ayuda al objetivo común; por ejemplo, “hubo un proyecto para personas que hacían bordados, pero llegabas a ver los manteles y eran gigantes, además en la Ciudad de México ya no hay mesas de ese tamaño, ya no puedes tener una para 12 personas…  era un trabajo impresionante y obviamente nadie se los compraba”, comentó García.

Entonces los apoyaron con una estrategia en la que elaboraran manteles más sencillos, “les propusimos hacer algo así como un individual, parece mentira, pero estando allá (en la zona rural) no lo ven tan fácilmente y tener una retroalimentación de fuera llega a ser valioso para ellos”.

Voluntariado y familia

Los voluntariados con sus trabajadores han sido otro de los largos caminos de mejora continua respecto a la RSE. “El trabajo es empezar y tener un enfoque de ganar-ganar, porque también permite que la gente se identifique más con la empresa y genera sentimiento de orgullo”, opinó García.

De acuerdo con la especialista, la ayuda a la comunidad y los voluntariados no son exclusivos para grandes corporativos, “creo que todo mundo puede tomar alguna causa y desde ahí ayudar”, aseguró.

El voluntariado “es abierto, de no ser así no se llamaría voluntariado sino obligado, eso muy importante”. Monex maneja dos programas de ese tipo: uno de reforestación y otro de limpieza de playas, con los que acumularon mil 310 colaboradores.

“Es algo que debe ser constante. Cuando lo empezamos a hacer no todo mundo se apuntaba, pero en la medida que vas teniendo más impacto y la gente empieza a ver que además de ir a plantar arbolitos se divirtieron y convivieron con la familia, entonces la gente se va sumando”, comentó.

Sobre cómo percibe la comunidad el voluntariado, la especialista comentó que “este año el voluntariado de reforestación lo queremos hacer en Pachuca, porque el año pasado la sucursal de allá lo hizo en El Chico y hubo una excelente respuesta de los ejidatarios”.

Otra ventaja, abundó, es que “con el tema de los hijos es algo muy positivo porque les das un buen ejemplo... También hay gente que se suma a estas iniciativas por incluir a su familia”.

“También tenemos un curso de verano para niños y en los últimos años hemos incluido algún tema de responsabilidad social y la respuesta es impresionante, son generaciones que vienen mucho más conscientes”, destacó García.

En algunos casos, la aportación de ideas ha mejorado ese trabajo. “Nosotros originalmente habíamos pensado en familiares amigos y colaboradores. Nos dio mucho gusto que, de repente, hubo la sucursal de Pachuca dijo que eran muy poquitos y nos preguntaron si podían llevar clientes. Al final quedamos con un trauma en la Ciudad de México porque la de Hidalgo llevó mucho más voluntarios que nosotros”.

“Muchas veces se piensa que estos programas se deben definir adentro de la empresa, pero si permites que los mismos colaboradores te den ideas, puede salir una iniciativa mucho mejor”, concluyó.