México tiene un “arsenal” de 270 mil mdd: Carstens

Hay que resistir la salidas de capitales que resulten del entorno económico difícil, en particular de la revisión de política monetaria de EU, explicó.
Agustín Carstens, gobernador del Banco de México, dijo que no descarta realizar intervenciones en el mercado cambiario.
Agustín Carstens, gobernador del Banco de México. (Héctor Téllez)

México

Desde hace siete años México se ha preparado para enfrentar la "tormenta" provocada por los bajos precios del petróleo y la inminente alza de tasas en Estados Unidos, al contar con un arsenal de 270 mil millones de dólares, dijo el gobernador del Banco de México, Agustín
Carstens.

Al comparecer ante senadores de la Comisión de Hacienda, explicó que desde 2008 las reservas han crecido en más de 120 mil millones de dólares, lo que suma un total de casi 196 mil millones de dólares, y por otro lado se contrató una línea de crédito flexible con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por 70 mil millones de dólares; esos recursos servirán para enfrentar cualquier eventualidad que pueda presentarse.

"De alguna manera nos hemos venido preparando para esta tormenta desde 2008-2009, cuando fue realmente que inició esta crisis financiera global", enfatizó.

Destacó que "hemos tratado de acumular parque" para resistir salidas de capitales que resulten de ese entorno, en particular de la revisión de política monetaria de Estados Unidos.

En ese sentido, refirió que la tenencia de valores gubernamentales en manos de extranjeros asciende a 145 mil millones de dólares, equivalente a 70 por ciento de las reservas internacionales, monto que se ha mantenido constante.

Hizo ver que esa deuda no son pasivos bancarios, se trata de valores que están en custodia.

De las reservas y el proceso de desacumulación por medio de las subastas diarias de 52 millones de dólares, manifestó que la Comisión de Cambios evaluará si es necesario ampliar el plazo de vigencia, que termina en junio, y por el momento no hay planes de un rebalanceo de esos activos con compras de oro para aumentar esa posición.

Expuso que el gran flujo de capitales ha generado mucha actividad especulativa en los mercados ante el potencial aumento en las tasas de interés, lo que está provocando mucha volatilidad en los ámbitos financieros internacionales, incluido México.

"Nos hemos venido preparando de la mejor manera posible para enfrentar ese entorno; hemos tratado de tener la mejor coordinación posible con la política fiscal y hemos tratado de acumular parque para enfrentar posibles salidas de capitales que resulten de un entorno, muy en particular de la revisión de la política monetaria", matizó.

Para México, la parte que más ha generado una complicación ha sido la caída de los precios de las materias primas, en este caso del petróleo, y el impacto de la política monetaria que seguirá la Reserva Federal.

De ahí que la apreciación del dólar haya sido de manera abrupta desde mediados del año pasado, refirió. "Nosotros iniciamos un análisis en el Banxico; no se había visto una apreciación de esa magnitud desde 1973; es decir, un movimiento con muy poco precedente que obviamente ha ido acompañado de una depreciación abrupta del euro y el yen. En países emergentes lo que ha venido sucediendo es que ha aumentado la volatilidad de los flujos", estableció.

La parte que ha generado una mayor complicación para México es la caída de los precios del petróleo y las tasas de interés en Estados Unidos, lo que ha dominado ante la inminente alza.

UNA LUZ

Ante ese entorno complicado, Agustín Carstens consideró que "una luz que se ha prendido" es que parece que Estados Unidos tiene una recuperación en marcha que se está consolidando.

Admitió que si bien todavía no termina "de tener una tracción contundente, porque presentó un primer trimestre relativamente "malo", asociado a factores climáticos por el crudo invierno en algunas partes de la unión americana y la huelga de transportistas, la producción manufacturera se está fortaleciendo, pese a los altibajos observados.

Puso de manifiesto que esa industria tiene una correlación muy estrecha con México, y en la medida en que se consolide, va a ser un "buen motor" de crecimiento para la economía mexicana.

Estableció que la buena noticia de mediano y largo plazos es que Estados Unidos se está recuperando, y eso va a "jalar" a la economía de nuestro país.

Posteriormente en conferencia de prensa, Carstens estableció que si bien el crecimiento en México ha estado por debajo de lo esperado, la crisis financiera global no solo se prolongó más de lo pronosticado, sino que fue profunda.

No obstante, resaltó que el país es el único miembro del G-20, conformado por las mayores economías globales, que ha cumplido el compromiso de llevar a cabo cambios por medio de reformas estructurales con el objetivo de aumentar sus posibilidades de crecer más en un horizonte de largo plazo.



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