La agridulce relación comercial entre México y EU

Los alegatos por carne de res y azúcar son solo una muestra de que estas dos naciones son socios y rivales de peso.
Durango es el tercer lugar nacional en producción de carne angus.
Los ganaderos mexicanos pueden perder más de 500 mdd anuales. (Paola García)

México

A pesar de que hace unos días Estados Unidos determinó modificar los aranceles por subsidios y cuotas compensatorias al azúcar que importa desde México, ambos países mantienen varias disputas en tribunales internacionales, amargando el éxito en lo que de otra manera es una exitosa relación comercial que supera los 506 mil millones de dólares.

De acuerdo con la Organización Mundial del Comercio (OMC), Estados Unidos es el país con el que México ha tenido más disputas comerciales, más que las que se han presentado con la Unión Europea, que suman seis, y con China, que representan cinco.

México ha iniciado controversias comerciales en contra del vecino país por restricciones en mercados de bananas, tomates, productos de acero, tuberías para perforación petrolera, cemento, así como por una ley de compensación de continuidad de dumping o mantenimiento de las subvenciones.

En contraparte, esa nación ha hecho reclamos por medidas restrictivas en México a su fructuosa, la comercialización de cerdos vivos, servicios de telecomunicaciones, así como en el sector de refrescos, mismas que llegaron a tribunales internacionales.

La Secretaría de Economía señala que actualmente ante la OMC continúan pendientes dos disputas comerciales con Estados Unidos, el caso de Etiquetado de País de Origen (Cool, por sus siglas en inglés) que ese gobierno impuso a la carne de res y cerdo mexicana, así como el etiquetado de atún mexicano, denominado Dolphin–Safe, en el cual se acusa a pescadores mexicanos de practicar una captura irregular.

Entre 2008 y 2009 Estados Unidos emitió una nueva Ley Agrícola y diferentes normas relacionadas, entre las cuales se emitían disposiciones que establecen la obligación de informar a los consumidores estadunidenses —en la venta al por menor—, el país de origen de los productos básicos como la carne bovina y porcina.

Esta situación hizo que Canadá protestara y posteriormente lo hizo México, puesto que eran medidas que afectaban la comercialización de su carne en el mercado estadunidense.

La OMC abrió un panel de investigación en el cual estableció que esas medidas aplicadas por Estados Unidos del etiquetado Cool son discriminatorias y tenían que retirarlas.

No obstante, la disputa continúa ante la OMC y la nación vecina no ha acatado la decisión.

"Esta medida de Estados Unidos obedece a prácticas proteccionistas, ya que no tiene argumentos para restringir la entrada a su mercado del producto mexicano", afirmó Víctor Tonelli, vicepresidente de la Asociación Argentina de Producción Animal.

"Como no se tiene evidencia científica de que la carne de México está afectando a los productores estadunidenses (aplican un) 'te restrinjo el mercado de otra a través de otro mecanismo'", explicó.

Agregó que esta situación ocurre en distintos países en donde se recurre a barreras y al proteccionismo para evitar la entrada a ciertos productores, no obstante, dijo, es preocupante que ocurra en un mercado integrado como lo representan México, Estados Unidos y Canadá bajo el TLCAN que data de hace 20 años.

El pasado 28 de noviembre la OMC recibió por parte del gobierno estadunidense el anuncio de apelación en contra del fallo favorable para México emitido por el mismo organismo internacional el pasado 20 de octubre, con lo cual la disputa se alargará hasta el primer trimestre de 2015.

De acuerdo con cifras proporcionadas por la industria ganadera mexicana, la afectación ocasionada por la Cool podría alcanzar más de 500 millones de dólares anuales.

Según Juan Cortinas, presidente de la Cámara de las Industrias Alcoholera y Azucarera, el tamaño de la relación comercial bilateral hace que sea imposible que no se den disputas comerciales.

Este organismo lideró los esfuerzos del sector privado en la defensa ante la demanda que hizo Estados Unidos a México por dumping y subsidios al azúcar mexicano.

Estas gestiones y la presión ejercida por México rindieron fruto la semana pasada con el acuerdo firmado entre ambos países y que se discutía desde octubre. En un comunicado del Departamento de Agricultura de EU se informó que el acuerdo eleva los precios de referencia para el azúcar refinada y sin refinar.

Asimismo, se confirmó que México será el único proveedor del endulzante si la demanda de EU aumenta y una vez que los productores locales y de otros países con acuerdos previos ya hayan cumplido con sus cuotas.