La región es ejemplo de colaboración: Peña

Gurría dice que la región padece “anemia” y que la única manera de superarlo es remar desde dentro con nuevas reformas.
Valentín Diez Morodo y el presidente Peña Nieto.
Valentín Diez Morodo y el presidente Peña Nieto. (Jorge Carballo)

Boca del Río

El presidente Enrique Peña Nieto dijo que las relaciones comerciales entre México e Iberoamérica tienen una oportunidad de crecer, y afirmó que se tiene que apostar por la innovación para apuntalar un mejor futuro para los países de esta comunidad.

Al clausurar el décimo Encuentro Empresarial Iberoamericano, el presidente Peña Nieto dijo que México asume el compromiso de impulsar el potencial económico en la región.

En 2013, dijo, el intercambio comercial de México con Iberoamérica fue de 53 mil millones de dólares. Por otro lado, las inversiones de los países de la región en los últimos 15 años suman 54 mil millones de dólares.

Ante empresarios y representantes de organismos económicos, el presidente dijo que mecanismos como la Cumbre Iberoamericana, que inaugura este lunes, representan un modelo de cooperación para todo el mundo.

Previamente, en un texto de bienvenida a la 24 edición de la cumbre, Peña recordó que Iberoamérica representa  la tercera economía global por producto interno bruto.

Por otra parte, José Ángel Gurría,  secretario general de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), dijo que en 2014 América Latina tendrá  el crecimiento más bajo de los últimos cinco años, debido a que la economía tiene anemia que sólo superará “remando hacia dentro” con una nueva ola de reformas.

“Estamos viendo un crecimiento verdaderamente anémico en la región y por primera vez en 10 años más bajo en promedio que la OCDE y eso que la OCDE no tiene así muchas cosas para escribir a casa, no es precisamente una fuente enorme de crecimiento”.

En este tenor, Alicia Bárcena, secretaria general ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina (Cepal), dijo que la región  enfrenta una encrucijada ante la desaceleración de las exportaciones y la volatilidad en los mercados

“No aprovechamos la era de bonanza para hacer una trama productiva”, dijo, y recomendó que cada país analice cuáles son sus sectores productivos.

“El tema de la pérdida del dinamismo del comercio es uno de los temas centrales. La región exportaba 23 por ciento en 2011 y este año vamos a cerrar con 0.8 por ciento. La desaceleración de nuestra exportaciones es enorme”.

Más optimista fue Rebeca Grynspan, titular de la Secretaría General Iberoamericana, quien  dijo que la región no padece una crisis generalizada.

“Debemos seguir con prudencia las políticas macroeconómicas necesarias, pero nadie está prediciendo hoy, como sí hubiera sido el caso de dos décadas anteriores, una crisis generalizada”, dijo.

Destacó que América Latina tiene mejores instrumentos para enfrentar la desaceleración y que para salir de esta etapa se requiere, además de políticas macroeconómicas sólidas, de políticas de desarrollo productivo que permitan el combate a la informalidad, la diversificación productiva y la integración de las empresas iberoamericanas en las cadenas de valor globales.

Dijo que si bien existen indicadores de relevancia, en productividad, América Latina no ha cerrado su brecha de productividad con los países en desarrollo como sí lo ha hecho Asia.