Contundente no a la flexibilización fiscal: Videgaray

El titular de Hacienda anuncia que en 2016 habrá un presupuesto a la baja; "toca al gobierno apretarse el cinturón", dice a senadores del PRI.
Emilio Gamboa, coordinador de legisladores priístas, y Videgaray.
Emilio Gamboa, coordinador de legisladores priístas, y Videgaray. (Jorge Carballo)

México

El secretario de Hacienda, Luis Videgaray, dio un "no contundente a la flexibilización" de la reforma fiscal y aseveró que el gobierno federal "no se echará atrás" en este tema.

La dramática caída en el precio del petróleo no da ningún espacio, ninguna posibilidad de bajar la recaudación y "la reforma se sostiene por convicción y por necesidad", señaló.

Al reunirse con los senadores del PRI, cuyo coordinador, Emilio Gamboa, dijo la semana pasada que revisarían una flexibilización a esa reforma, Videgaray aclaró que sí hay negociaciones con el sector privado para dar facilidades a las empresas, pero solo serán "tiros de precisión" que tengan un bajo costo recaudatorio.

"No esperen disminución en la tasas, ni en el régimen de contribuciones; eso no va a cambiar. El horno no está para bollos", señaló.

Confirmó a los priistas que ante la contracción petrolera, el gobierno perfila para 2016 un "presupuesto a la baja", con reducción en las estimaciones de crecimiento que los empresarios ubican en 3 por ciento, un aumento en el precio del dólar y un precio del barril de petróleo entre 49 y 50 dólares.

Dijo que todavía se revisan las variables económicas que mandará en septiembre al Congreso, destacó que el presupuesto deberá contener estimaciones prudentes y sensatas, con una reducción en los programas aunque se cuidarán los de combate a la pobreza, desarrollo y crecimiento.

Para hacer frente a la situación económica no habrá más endeudamiento, ni más o nuevos impuestos, sino una reducción del gasto, dijo.

"¿Cuál es entonces la decisión del Presidente? Le toca al gobierno federal apretarse el cinturón. Aparte enfrentaremos la caída de los ingresos con menor gasto del mismo, precisamente para no afectar a las familias mexicanas, a los contribuyentes, para no generar obstáculos al crecimiento económico".

Respecto al crecimiento para 2016, Videgaray dijo que en primer lugar se tenía previsto en marzo que el año entrante fuera de 3.3 a 4.3.

"Si bien las estimaciones del sector privado se mantienen en un rango superior a 3 por ciento, es probable que las revisemos a la baja".

Durante la reunión privada con senadores, Lucero Saldaña preguntó sobre la propuesta de flexibilización a la reforma hacendaria que enviará el gobierno federal.

"Esto que se ha dado en llamar la flexibilización de la reforma hacendaria, que si nos vamos a echar para atrás, la respuesta es cotundente: perdón, no. No, no va a haber ninguna, no hay ningún espacio, ninguna posibilidad. Si me permiten hacer una analogía: el horno no está para bollos".

Señaló que el gobierno no puede perder ingresos cuando está cayendo de manera dramática el precio del petróleo. "Ahora, quizá en un ánimo de congraciarnos tal vez con algunos liderazgos del sector empresarial o políticos queramos echar para atrás lo que hoy es una propuesta muy importante en México, que es la recaudación. Eso no lo vamos a hacer, no lo vamos a hacer por convicción, pero además porque no se puede, simplemente la aritmética presupuestal no lo permite".

Videgaray dijo que propondrá al Congreso algunas precisiones en la aplicación de conceptos que en estos dos años han aprendido que se pueden mejorar.

"Pero no esperen disminución en las tasas, no esperen disminución en el régimen de contribuciones, eso no va a cambiar.

"Vamos, sí, a dar algunos tiros de precisión, donde, por supuesto, hemos escuchado al sector privado. Llevamos meses trabajando con el sector privado y hemos encontrado algunas cosas que tienen un bajo costo recaudatorio y que, sin embargo, sí pueden representar facilidades para las empresas", señaló.

Crédito avanza hacia la meta del gobierno

El crédito privado de la banca comercial pasó de 25 a 30 por ciento como proporción del producto interno bruto (PIB) durante los tres años de administración del actual gobierno, según revelan datos de la Asociación de Bancos de México (ABM).

México tiene uno de los sistemas bancarios más sólidos del mundo, pero también uno de los que menos presta, razón por la cual el gobierno trazó la meta de elevar el financiamiento a 40 por ciento del PIB a más tardar en 2018.

Al cumplirse tres años del mandato de Enrique Peña Nieto, el gobierno, y sobre todos los bancos, tiene la tarea de avanzar 10 puntos porcentuales más.

De acuerdo con Alberto Gómez Alcalá, presidente ejecutivo de la ABM, el crédito bancario ha mostrado un comportamiento altamente tranquilizante con un aumento de hasta cuatro veces respecto al de la economía, por lo que el objetivo es alcanzable.

Al respecto, hace unos días Fernando Aportela, subsecretario de Hacienda, destacó que es momento de expandir el financiamiento y tiene la confianza en que para 2018 se alcance la marca de 40 por ciento. (Braulio Carbajal/México)