“La reforma energética nos abre oportunidades”

Tras un año complicado por la reducción en los precios de los principales minerales y la mayor carga impositiva que se tradujeron en cifras negativas, el sector está a la espera de beneficios por ...
El representante de los mineros.
El representante de los mineros. (René Soto)

México

Con la reforma energética la industria minera espera ahorros en electricidad, pues es su principal costo de operación, equivalente a entre 20 y 30 por ciento, consideró el presidente de la Cámara Minera de México (Camimex), Humberto Gutiérrez-Olvera Zubizarreta.

Tras un año complicado para la industria, la reducción en los precios de los principales minerales y la mayor carga impositiva se tradujeron en indicadores negativos, pero el representante de los mineros ve un mejor panorama.

¿Cuál será el impacto de la reforma energética?

Nosotros la vemos bien, por dos aspectos: el primero es que uno de nuestros costos mayores es la energía, que puede estar entre 20 y 30 por ciento del costo, y la reforma nos puede dar la oportunidad de que, si baja el costo de la energía, podamos ser más competitivos.

El segundo aspecto es que se abren nuevas oportunidades de negocio para la industria minera, como la generación de energía. También para los mineros asociados al carbón se abre la posibilidad de manejar gas grisú, ya que la concesión minera tendrá derecho a explotar ese gas, que además le da a la operación mayor seguridad y mejor rendimiento.

Antes de que se hicieran las últimas reformas, a los mineros relacionados con el carbón les preocupaba que no les dieran la preferencia, pero una reforma que se dio de último momento en el Senado prevé que así sea.

¿Cuál es el impacto de la nueva política fiscal en la minería?

Saber en cuánto se va a incrementar la carga fiscal es difícil, porque depende de los precios de los metales, que es la base utilizada para calcular los precios. Lo que podemos decir es que durante 2013, nada más por impuesto sobre la renta y derechos, ascendió a 29 mil 107 millones de pesos, 12.7 por ciento más que en 2012.

Asimismo, antes se realizaban gastos de exploración y ese mismo año eran deducibles de impuestos, ahora los puedes hacer hasta los 10 años. Esto, aunado a la carga en los derechos o los nuevos impuestos, ha obligado a las empresas a dejar operaciones en México, otros a suspenderlas o bien a analizarlas.

¿Qué consecuencias deja una menor exploración?

Se crean menos fuentes de trabajo, porque no se tienen proyectos que puedan convertir en mina; la exploración no se puede dejar, porque las consecuencias son que en los próximos dos o tres años no se tendrán nuevos yacimientos.

¿Qué esperan para este año?

En lo que se refiere a los precios de los metales, vemos que siguen a la baja, a excepción del zinc. Esperamos que los precios se estabilicen hacia el segundo semestre. Creemos que será un año razonable, sobre todo confiamos en recuperar empleos, ya que se pasó de 20 mil empleos generados en 2012 a 4 mil empleos en 2013. Es algo que nos preocupa.

¿Y en materia de inversión?

A principios del año pasado dijimos que haríamos una inversión de 30 mil millones de dólares en seis años, ahora lo que estamos viendo es un panorama de 22 mil millones de dólares. Para 2014 estamos hablando de 6 mil millones de dólares, que es menor a la registrada en 2013, cuando sumó 6 mil 576 millones de dólares. Hay una caída importante que esperamos normalizar.