La reestructuración energética, vital en Europa: Iberdrola

Plantea poner fin a los subsidios del combustible fósil y llama a adoptar a un nuevo enfoque en las fuentes renovables.
La sede de la empresa en Madrid.
La sede de la empresa en Madrid. (Susana Vera/Reuters)

Madrid

El jefe de una de las empresas de electricidad más grandes de Europa llamó a introducir cambios profundos en la forma como el continente maneja y regula su sector eléctrico, e instó a poner fin a los subsidios del combustible fósil y a un nuevo enfoque en las fuentes de energía renovables “eficientes”.

Iberdrola afirma que es el mayor proveedor de energía eólica del mundo, e Ignacio Galán, su presidente ejecutivo, dijo a Financial Times: “Somos defensores de las energías renovables, pero somos defensores de las energías renovables que son eficientes en lo económico. Lo que no podemos hacer en Europa es lo que se hace en este momento: usar tecnologías inmaduras, totalmente subsidiadas, que producen poca energía y cuestan mucho”.

Citó a Alemania, donde las compañías eléctricas Eon y RWE recibieron un duro golpe por las amplias reformas de energía, como un ejemplo donde las políticas públicas salen mal. En una medida para combatir el cambio climático mediante la reducción de las emisiones de dióxido de carbono, Berlín proporcionó generosos subsidios a la energía renovable, que incluye la instalación de paneles solares en los hogares, lo que llevó el cambio de las enormes empresas de servicios públicos a generadores de energía de pequeña escala. Pero al mismo tiempo Alemania aceleró la eliminación progresiva de sus plantas nucleares después del desastre de Fukushima en 2011.

“Alemania es el país con el precio de electricidad más alto y con el mayor incremento en las emisiones, debido a que el respaldo para la energía solar es el carbón, que es barato, pero también es el que más contamina”, dijo Galán. “No veo cómo podemos seguir con la quema de carbón y reducir las emisiones al mismo tiempo”.

Iberdrola es una de las empresas más grandes de España, con ventas de 30 mil millones de euros y ganancias netas de 2 mil 400 millones de euros. Las utilidades cayeron 10 por ciento en comparación con 2013 principalmente por la decisión del gobierno español de reducir los subsidios para las energías renovables hace dos años.

“El daño está hecho, y ahora nos recuperamos”, dijo Galán, y agregó que la aceleración de la recuperación económica de España se alimenta por medio del mercado de electricidad. “El optimismo aumentó y eso se refleja en la demanda de electricidad”, dijo.

A pesar de la reciente recuperación en su mercado nacional, Iberdrola ahora se enfoca cada vez más en la ampliación de sus operaciones en el extranjero. En febrero, el grupo con sede en Madrid anunció sus planes para comprar la empresa de servicio público UIL, con sede en Connecticut, por alrededor de 4 mil 600 millones de dólares, incluida la deuda, con el objetivo de que todas sus operaciones en EU empiecen a cotizar en la Bolsa de Valores de Nueva York.

Mientras tanto, Iberdrola invierte otros 2 mil 400 millones de euros en parques eólicos en Reino Unido, donde es propietario de Scottish Power, así como en Alemania, México y Estados Unidos. “Las emisiones de Iberdrola son 30 por ciento inferiores al promedio en Europa”, dijo Galán. “Nos comprometimos a reducir las emisiones otro 50 por ciento para 2030 y estar totalmente libres de carbono en 2050. No enviaremos un solo gramo de carbono a la atmósfera para 2050”.

La postura ecológica de Iberdrola es parte de un esfuerzo más general del sector de energía para darle brillo a sus credenciales ambientales antes de que se realice la cumbre de París sobre el cambio climático, a finales de este año, la cual tendrá un gran seguimiento.

La reunión tiene el objetivo de producir un nuevo acuerdo vinculante para reducir las emisiones de carbono y parar el crecimiento que se espera en el calentamiento global en las próximas décadas. Los líderes empresariales tomaron un papel inusual de alto perfil en el periodo previo a la cumbre, y entre estos dirigentes están los de la industria del gas y petróleo, el sector que tal vez tiene más que perder con los nuevos y estrictos objetivos para reducir las emisiones.

Galán dijo que las empresas de servicios públicos en Europa ya hicieron un “enorme esfuerzo” para reducir las emisiones y que ya es tiempo de que otros sectores aceleren el paso. “La electricidad representa aproximadamente 30 por ciento de las emisiones mundiales, pero los otros sectores —transporte, industria, habitación— son responsables de 70 por ciento”, dijo. “Se deben tomar acciones en todos los sectores”. “¿Por qué no gravar o cobrar al transporte que utiliza petróleo en lugar de electricidad?”.

El cambio de Europa hacia la energía renovable lleva cada vez más a las preocupaciones urgentes sobre la estabilidad del suministro de electricidad. La energía solar y eólica es menos predecible que las centrales eléctricas que se alimentan de carbón o de gas, lo que aumenta el riesgo de apagones si, por ejemplo, hay temporadas largas con poco sol.

Para hacer frente al problema, Galán dijo que Europa debe introducir un mecanismo que pueda estimular a las empresas de servicios públicos a mantener capacidad de reserva para equilibrar las caídas repentinas en energía de las fuentes renovables. “¿Qué va a pasar en los días en que esté muy nublado, que no haya viento o que nieve mucho? ¿Quién llenará la demanda?”, preguntó.

Las empresas de electricidad ya están preparadas para proporcionar ese colchón, agregó, pero eso requiere de un incentivo “con base en el mercado para hacerlo: “¿Por qué voy a cerrar una planta de electricidad que se alimenta con gas y está en funcionamiento si nadie me paga?

 

10%

Caída en los ingresos de Iberdrola tras el recorte de España en subsidios a hidrocarburos