Se recrudece la crisis de liderazgo en Volkswagen

El patriarca de la automotriz reveló que es tensa su relación con el veterano director ejecutivo Martin Winterkorn.
Martin Winterkorn y Ferdinand Piëch.
Martin Winterkorn y Ferdinand Piëch. (Kai Pfaffenbach/Reuters)

Frankfurt

La lucha de poder en Volkswagen se intensificó durante el fin de semana, mientras la desavenencia que surgió entre las familias que controlan al fabricante de automóviles y su director ejecutivo señaló que no tiene la intención de renunciar a su cargo.

Una crisis total de liderazgo se desencadenó el viernes cuando Ferdinand Piëch, presidente y patriarca de VW, reveló que su relación laboral con el veterano director ejecutivo, Martin Winterkorn, es tensa.

Su objetivo al hablar sobre ello todavía no queda claro. Pero en una frase durante una entrevista —“Estoy distanciado de Winterkorn”—, en la que socavó a Winterkorn, sembró la duda sobre el futuro de su lugarteniente y obligó a accionistas claves y a representantes de los trabajadores a tomar partido.

Wolfgang Porsche, presidente de Porsche SE, el holding que controla 50.7 por ciento de la participación de voto en VW, dijo el domingo que las declaraciones de Piëch “representan su opinión personal, cuyo contenido y sustancia no está en acuerdo con la familia”. Porsche y Piëch son primos, y nietos del fundador de Porsche. También son los miembros más poderosos de la junta de supervisión de VW.

La declaración de Porsche dejó al presidente de VW con una imagen inusual de aislamiento y sin votos suficientes para forzar la salida de Winterkorn, si así quisiera.

El CEO de VW también recibió expresiones de apoyo de Bernd Osterloh, representante de los trabajadores de VW, y del estado de Baja Sajonia. Los representantes de los trabajadores controlan la mitad de los asientos de la junta de supervisión de 20 miembros que decide los nombramientos de los ejecutivos. Baja Sajonia tiene dos asientos, los Piëch tienen tres y los Porsche tienen dos.

Una persona familiarizada con la forma de pensar de Winterkorn dijo a Financial Times que “continuará como CEO y no dejará que esto le afecte”.

“Tiene un contrato hasta finales de 2016 y planea cumplir con eso”, dijo la fuente.

Piëch, un coleccionista de dagas ceremoniales, tiene poca paciencia con los directivos que lo decepcionan. En el pasado, unas cuantas palabras suyas fueron suficientes para sellar la suerte de altos ejecutivos.

Pero sus comentarios en Spiegel Online llegaron como una sorpresa para los inversionistas porque los dos trabajan juntos y en estrecha colaboración desde hace décadas.

Los bandos de Porsche y Piëch ya pelearon en el pasado sobre la dirección del imperio automotriz, la más memorable fue cuando Porsche intentó apoderarse de VW en 2008.

Un portavoz de VW y un funcionario de la oficina de Piëch en Austria se negaron a comentar.