Recorte del PIB pegará a las finanzas públicas

Analistas del sector académico y financiero coinciden que el recorte de crecimiento del PIB afectará la recaudación de ISR al desalentar la inversión por parte de las grandes empresas.
Pago aguinaldo.
El recorte de las expectativas de crecimiento del PIB generará menor confianza en el mercado interno. (Archivo)

Ciudad de México

La Secretaría de Hacienda al recortar la estimación del crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para este año tendrá un revés en la recaudación del Impuesto Sobre la Renta (ISR), debido a que la captación de ingresos a través de este gravamen se obtiene sobre las utilidades de la inversión que realizan las grandes empresas en distintos sectores de la actividad económica del país, coincidieron académicos y especialistas del sector financiero.

José Luis de la Cruz, director del Centro de Investigación en Economía y Negocios, explicó que 80 por ciento de la riqueza del país, es decir, el valor agregado de los bienes y servicios, está en manos de tan sólo mil grandes empresas. "La economía la mueven las grandes empresas", aseveró. El 20 por ciento restante del valor agregado lo genera el sector público, dijo.

El recorte de las expectativas de crecimiento del PIB "va a empezar a generar menor confianza en el mercado interno". En opinión de José Luis de la Cruz, los sectores más afectados serán el de comercio, transporte, servicio financiero e inmobiliario.

"Es probable que estos sectores empiecen a moderar la expectativa de inversión sino hay un programa contingente de crecimiento económico. En este escenario, es importante que el gobierno tenga acercamientos con el sector privado para buscar consensos entre la inversión y la producción".

Revisión de la reforma fiscal, la alternativa

A la pregunta de qué tendría que hacer el gobierno federal para asegurar que a partir del segundo semestre del año empiece la reactivación económica, el director del Centro de Investigación en Economía y Negocios dijo que sería pertinente la revisión de la reforma financiera y la fiscal.

"Por ahora se tendría que suspender algunos aspectos de la reforma fiscal porque los impuestos están inhibiendo la inversión al haber reducido la base de deducibilidad", detalló.

A este escenario se suma el hecho de que bajó el crédito al consumo. "Esto implica un retroceso para el sector productivo".

La otra alternativa para reactivar la economía hacia el segundo semestre es el ejercicio del gasto público a través del Programa Nacional de Infraestructura 2014 – 2018 que considera una inversión de 7.7 billones de pesos, agregó Isaac Salas, analista de Grupo Financiero Bx+.

De este total 1.3 por ciento está etiquetado para los proyectos de obra pública que dependen de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes.

Sin embargo, aunque el gasto público aumente, el recorte de crecimiento está desplazando al sector privado, coincidieron los analistas consultados.