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Viernes , 21.09.2018 / 01:26 Hoy

Puro simbolismo

FT Mercados

¿Qué hay detrás del video de Donald Glover que pone en jaque a Estados Unidos?
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Un hombre negro baila con el pecho desnudo en un enorme almacén con luz blanca. Dobla su cuerpo en una extraña pose de ballet, saca una pistola de su bolsillo trasero y le dispara en la cabeza a un hombre con los ojos vendados. “Esto es Estados Unidos”, dice el hombre que dispara.

El rapero estadounidense, conocido como Childish Gambino, tal vez no fue el primer hombre sin camiseta que causa sensación en internet, pero quizá haya sido el primero en hacerlo con tanta inclinación política. This is America (Esto es Estados Unidos) es un video musical provocador y muy popular que funcionó no solo para establecerlo como uno de los nuevos y grandes alborotadores del pop, sino también para desatar otro episodio en la autoevaluación de Estados Unidos (EU).

En un frenesí de imágenes raciales y políticas cuyos significados oblicuos preocuparon a internet, el video se centra en el inquieto cuerpo del artista, en un momento baila con niños en edad escolar, al siguiente le dispara a un coro de iglesia. Es un sombrío comentario del destino de los cuerpos de personas de raza negra en EU, y una vista horrenda y sombríamente excitante.

Childish Gambino es el nombre artístico del intérprete afroamericano Donald Glover. El enigmático artista de 34 años de Stone Mountain, Georgia, trabajó en casi todos los ámbitos importantes del entretenimiento en la última década, con lo que logró un número considerable de seguidores.



“Soy actor, escritor, y cantante”, dijo el galardonado con el Grammy y actor de Star Wars, ante la audiencia de Saturday Night Live. “Algunas personas me describen como una triple amenaza, pero a mí me gusta llamarme solo una amenaza”.

This is America”, bajo la dirección de Hiro Murai, el colaborador eterno de Glover, se estrenó ante una entusiasta recepción. “¡Increíble!”, escribió Michael B. Jordan, uno de los actores de Black Panther (Pantera Negra) en Twitter, y para describir lo que sentía usó siete emojis de fuego. “Son los cuatro minutos mejor utilizados de este año, y tal vez de la década”, dijo la actriz Jamie Lee Curtis; su comentario del video en YouTube fue el más preciso: “Esto está ca%&rón… pero me encanta”.

Lo que sorprendió a los que comentan no fue solo lo atrevido del video, sino también la complejidad de su construcción. Las referencias armonizadas de la guerra de sur de EU al hip hop contemporáneo, convierten la totalidad de la experiencia negra en un espectáculo de pesadilla, esquizofrénico, pero brillante, que explora el costo moral de la mercantilización de la cultura negra.

“Así es —parece que dice el video de Glover— ser negro en EU”, escribió Doreen St Félix en The New Yorker. “Es vulnerable para disfrutar o para destruir. Cuando su personaje no está bailando, está matando”.

Si el video marca el primer momento del ascenso de Glover a la fama mundial, también es el resumen de una carrera que se inclina cada vez más a la crónica de ser negro. El video musical de la canción Bonfire, de su álbum debut de 2011, Camp, presagia los temas de This is America, con Glover despertando en un bosque oscuro con una soga al cuello que evoca los linchamientos.

“Algunas personas me describen como una triple amenaza, pero a mí me gusta llamarme solo una amenaza”.
Donald Glover.

Pero su mayor logro hasta la fecha es Atlanta, la serie surrealista de comedia que creó para la cadena de televisión FX en 2016, sobre la intersección de raza y clase que produjo algunos de los comentarios sociales más incisivos jamás vistos en televisión. En un episodio presenta a un Justin Bieber negro; en otro, se centra en un hombre negro con la cara blanca, que tiene un gran parecido a Michael Jackson.

La alta exposición de Glover en todo el mundo se produjo semanas después de que Beyoncé actuó en el festival de música Coachella, en el que utilizó temas afroamericanos musicales e históricos recurrentes con un efecto espectacular. En Mayo, el rapero californiano Kendrick Lamar ganó un Premio Pulitzer por su álbum en el que analizó el dolor y la alegría de la experiencia negra.

“Estamos un momento en el que mucha gente cree que EU repite las prácticas dañinas contra los negros”, dijo Tia Tyree, profesora de la Universidad de Howard. Y agregó, “y lo que tienes ahora son afroamericanos poderosos, influyentes y famosos que no se hacen de la vista gorda ante esto. ‘Esta es mi gente, tengo una plataforma, y voy a usarla para que vean y entiendan qué está pasando’”.

A medida que Glover asciende a las alturas de las luminarias de su cultura, debe luchar con las paradojas integradas en el negocio del entretenimiento negro. ¿Cómo pueden los artistas tener en cuenta que las mismas personas a las que acusan son las que los enriquecen? ¿Cuánto tiempo puede mantener en equilibrio el acto de agitador y de ícono pop?

Sin embargo, Glover se mantiene como un enigma: por un lado, un astuto observador de la cultura; se le considera como alguien más reservado que sus contemporáneos. Por el otro, un hombre que recientemente le dijo a The New Yorker: “Me siento como Jesús”. 

El verdadero significado de This is America puede ser igualmente elusivo. En la alfombra roja de la Met Gala, un entrevistador le preguntó sobre el trabajo. “Solo quería hacer, ya sabes, una buena canción”, respondió evasivamente, y después sonrió. “Algo que la gente pudiera tocar el 4 de julio”.



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