Proyecto Mi Valedor convierte a indigentes en empresarios

Un grupo de mujeres altruistas edita una revista con el fin de dar trabajo a las personas que viven en las calles, invitándolas a ser distribuidoras.
Trabajan en colaboración con La Carpa, institución que enseña a los vagabundos diversas habilidades, como el bordado.
Trabajan en colaboración con La Carpa, institución que enseña a los vagabundos diversas habilidades, como el bordado. (Especial)

México

Melchor Reyes Zavala, de 36 años, y Carlos Sánchez Vera, de 33, son dos de los primeros “valedores” de la Ciudad de México: personas en situación de calle que aceptaron el reto de mejorar su vida y convertirse en empresarios independientes.

La propuesta vino de un grupo de chicas que formaron la revista Mi Valedor, que consiste en una edición callejera que funciona bajo esquema de empresa social.

Desde el primer número —que comenzó a circular este mes— pretenden dar voz a las personas sin hogar y contribuir a su reinserción social al invitarlos a convertirse en los distribuidores de la publicación y de esa manera tener un ingreso económico sin la necesidad de mendigar.

Los que deciden volverse distribuidores de dicha revista cobran por cada revista 20 pesos, aunque también pagan 5 pesos por ejemplar a las encargadas de sacar la publicación.

Modelo británico

Este es un modelo que nació en Gran Bretaña hace más de 20 años. Desde su fundación en 1991, la revista TheBig Issue ha ayudado a miles de indigentes y desempleados a ganar dinero honestamente: ellos compran la revista por 1.25 libras y la venden en las calles por el doble.

La iniciativa británica comenzó como una publicación mensual, pero actualmente imprime alrededor de 100 mil ejemplares a la semana.  

“Siempre pensé que México necesitaba un proyecto así, pero no me imaginé que sería yo la que lo iba a hacer”, relató María Portilla, la directora de Mi Valedor, quien cursó estudios de pintura en Londres.

Portilla se puso en contacto con la organización británica, que la apoyó con las cuestiones logísticas para lanzar la revista en México y unirse a la Red Internacional de Periódicos Callejeros.

Mi Valedor arrancó con 3 mil ejemplares mensuales y un equipo de seis emprendedoras que tienen entre 25 y 26 años: fotógrafas, diseñadoras, gestoras, historiadoras y artistas que están incursionando en el mundo de la producción editorial.

En menos de un mes han logrado convencer a 12 vendedores, pero no ha sido fácil.

Adaptarse a su chamba

“No están acostumbrados a cumplir horarios, aunque sean flexibles. Han tardado en adaptarse y entender el beneficio que pueden tener si al vender todas las revistas invierten para comprar más, en lugar de gastarse las ganancias de la primera tanda”, explicó Regina Rivero, coordinadora editorial del proyecto.

Además, mientras portan el chaleco de Mi Valedor los nuevos empresarios deben observar un código de conducta: no pueden estar drogados o pedir limosna ni vender revistas en sitios privados.

Solo los indigentes son invitados a sumarse al proyecto como vendedores, pero con la condición de que estén en un programa de reinserción social.

Es por eso que la revista trabaja en colaboración con La Carpa, una institución que brinda apoyo a la población callejera y los instruye en diversas actividades, como bordar prendas.

En este corto periodo también se han observado casos de éxito; por ejemplo, el de Óscar Navarrete, quien tiene su punto de venta en el Parque México (colonia Condesa) y ha regresado en varias ocasiones a la oficina para recoger más ejemplares.

Al equipo de Mi Valedor le gustaría convertirse con el tiempo en una organización tan influyente como The BigIssue, y para demostrar que el modelo funciona, deben sumar más y más vendedores con el entusiasmo de Óscar. Es un proceso que toma tiempo, pero las “valedoras” lo saben.

“Muchas de estas personas no son rateros ni drogadictos, sino que han crecido en la calle y no han tenido otra forma de ver la vida”, dice Portilla.

“Lo que queremos es darles voz para que digan por qué están en las calles, quiénes son, qué hacen, y así romper los estigmas, tanto de su parte, como de la nuestra”, señaló.  

Sin hogar

Según un censo del Gobierno del Distrito Federal , en la ciudad hay 4 mil 14 personas en situación de calle (86% hombres y 14% mujeres); sin embargo, Portilla y sus colaboradoras consideran que la cifra oficial se queda “bastante corta”.

Son personas que vienen de familias disfuncionales y a menudo han sufrido abuso; que tienen una alimentación deficiente y que son más propensas a caer en adicciones. Pero otro estudio de la organización Ednica, citado por Mi Valedor, asegura que 69% de los jóvenes de la calle desea salir adelante.