Productores de trigo tendrán pérdidas de hasta 300 mdp

El grano se dañó a consecuencia de las granizadas, y ahora sólo lo pueden vender a la industria forrajera a la mitad de precio.

Monterrey

Las afectaciones a los cultivos de trigo del estado por las lluvias anómalas que han caído en los primeros cinco meses de este año se traducen en pérdidas de hasta 300 millones de pesos para los agricultores.

En entrevista con MILENIO Monterrey, el jefe de distrito de desarrollo rural de Apodaca de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) de Nuevo León, Pedro Jáuregui, explicó que esta pérdida en unas 30 mil hectáreas se debe a las condiciones adversas del clima en los últimos meses, principalmente al granizo.

“En todo Nuevo León se sembraron cerca de 30 mil hectáreas de trigo en el ciclo invierno 2014-2015, y estas siembras son a partir del mes de noviembre y diciembre. Y se andan cosechando en el mes de marzo y abril. Aunque se venía desarrollando muy bien, al llegar al momento de cosecha provocó que se germinara el grano”, explicó Jáuregui.

Lo que tenía potencial para ser un cultivo “histórico”, se perdió casi en su totalidad generando una importante pérdida para los agricultores y las empresas con las que éstos tenían contrato. Ahora el producto tuvo que ser vendido a forrajeros que les pagan poco más de la mitad de lo que habrían recibido en primera instancia. Pero desgraciadamente, son los únicos que tienen interés en comercializar el producto en ese estado.

“Normalmente, los productores pactan la venta de su grano con la industria harinera, y la mayor parte entra en el esquema de agricultura por contrato, en el programa Aserca de Sagarpa. Como el grano no reunió la calidad, el comprador dijo que no podía recibir ese grano y quedó suspendido el contrato de la agricultura, y el agricultor se vio obligado a buscar otra industria, como la forrajera”, puntualizó.

Lo que originalmente significaría una ganancia para el agricultor de cuatro mil pesos por tonelada, la industria forrajera les paga entre dos mil 300 y dos mil 500 por tonelada, acentuando la pérdida del agricultor.

Esta situación también daña el historial del estado de Nuevo León, que se había mantenido en 3.5 toneladas por hectárea sembrada, pero ahora fueron sólo entre una y 1.5 toneladas.

“Esta situación, que se dio en todo el estado, se dio principalmente por las tormentas de granizo que afectó al cultivo y no fue posible cosecharlo. Todas estas mermas, en conjunto representan casi 300 millones de pérdidas para los productores”, lamentó Jáuregui.

Explicó que será necesario que el Gobierno Estatal de Nuevo León y la Sagarpa salgan al rescate de los agricultores, mediante un seguro de cobertura que se ha adquirido para cuando existan afectaciones por cuestiones meteorológicas. Ya se encuentran gestionando este rescate, y esperan sea en los próximos días cuando se resuelva.

Pero desgraciadamente este seguro no cubre el total de las pérdidas y sólo es para los pequeños productores, o bien, aquellos que cuenten con menos de 20 hectáreas para cultivo, que representan unas 10 mil hectáreas del total de 30 mil afectadas.

“Es un pequeño apoyo, el productor no recupera todo el daño. Es un empujón para que se reincorpore a la actividad productiva y vuelva a sembrar el próximo ciclo. No va a ganar, pero mínimo va a obtener lo que invirtió”, aseguró.