"La gasolina debe costar lo que vale"

Para el consorcio mexicano G500, el incremento en el precio de la gasolina es una mala noticia, pero necesaria para equilibrar las finanzas públicas.
“El mercado se va a manejar por grupos”, Antonio Caballero presidente de Grupo Gasolinero G500.
Antonio Caballero, presidente de Grupo Gasolinero G500. (Mónica González)

¿Estaban preparados para el aumento de la gasolina?

Fue una medida un tanto sorpresiva, la anunció días antes el director de Pemex. Mandó una llamada de atención. El mensaje fue en sentido de que las cosas tienen que valer lo que cuestan. Esa fue la llamada de atención, pero nos fuimos todos tranquilos a esperar el fin de año. Fue una sorpresa cuando se anuncia de manera oficial.


¿Y qué provocó esta sensación de descontento general?

Es una medida que afecta el bolsillo y la economía de los mexicanos que cuentan con un vehículo, y sin duda tendrá que ver también en el transporte de los básicos y de todo; ahora bien, no el costo de todo es el transporte. Entonces tampoco porque subió la gasolina tienen que incrementar los precios en esa proporción. Dentro del costo de los bienes, en unos en mayor medida y otros en menor, participa la gasolina o diesel como insumo, pero no del todo.


¿Cómo se divide el precio de la gasolina?

El mayor costo es el de la molécula, o lo que vale la gasolina refinada; después el de los impuestos: luego el del traslado, almacenamiento y entrega en punto de venta, y al final el de la comisión que tienen los gasolineros, una utilidad que tenemos por venderla. En este último eslabón de la cadena, somos los que ponemos la cara al público.


¿Cuál es la postura del G500, ante una medida que es impopular, pero necesaria? 

El incremento de la gasolina, no importa cómo lo digas, es mala noticia. No hay forma de decirla bien. Pero, sí me atrevo a pensar que era una necesidad. Aunque las palabras fueron un poco comunes, las cosas tienen que parecer o tienen que valer lo que cuestan y se tiene que reflejar el precio de la gasolina.

Si el gobierno quería actuar responsablemente, tenía que equilibrar las finanzas y una forma era subiendo el precio de la gasolina. El incremento hubiera podido hacerse de una vez, o más adelante cuando hubiera una apertura real de precios

Lo que se llevó a cabo no fue una apertura de precio, porque el precio fue fijado. Pusieron un máximo para tratar de evitar los abusos, evitar que se pudiera incrementar aún más. No hay una libertad de precio todavía. La libertad real va a ser cuando haya una competencia de precios, con actores distintos. Y sí, para equilibrar las finanzas públicas tuvieron que tomar esta medida, no quedó otra alternativa. 

Se hubiera podido hacer de una manera escalonada, con los famosos gasolinazos que venían dándose, pero sucedió algo: el petróleo comenzó a subir de precio y subió extraordinariamente. Además, el peso se ha deteriorado, y el petróleo se cotiza en dólares. Entonces, había un abismo enorme y debía tomarse una decisión.


¿Se pueden esperar ajustes a la baja en los precios?

No podemos adivinar el futuro, la tendencia del futuro inmediato pareciera ser que el petróleo, la molécula, va a continuar subiendo. Igual que el tipo de cambio, yo no apostaría a que mejore o se estabilice. No estamos hablando de un corto plazo, bajo esa circunstancia, el único esquema es sacar dinero de otra parte, y sacarlo de otra parte es vía déficit, financiarlo de alguna forma, recaudación o buscar otras formas.

A lo largo del tiempo creo que la reforma va a permitir lo que todos esperábamos que sucediera desde ahora, pero por ahora, cuando suba el petróleo a nivel mundial, obviamente nos pegará en los bolsillos.


El dato: El grupo G500 tiene 1,800 estaciones de servicio, representa 15% del total de gasolineras del país y 20% de las ventas.