Contra la pobreza… más bancarización

La inclusión financiera propiciará la competencia y elevará el uso de la banca, pues “no hay condición más cara que ser pobre”, subraya Agustín Carstens, gobernador del Banxico.
El Presidente, Christine Lagarde  y Videgaray en el Foro Internacional de Inclusión Financiera.
El Presidente, Christine Lagarde y Videgaray en el Foro Internacional de Inclusión Financiera. (Nelly Salas)

México

La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, reconoció que si bien en los últimos 10 años en México se logró reducir la pobreza en 60 por ciento, sigue siendo alta, mientras que la clase media se está duplicando.

La innovación tecnológica puede ayudar a avanzar en la inclusión financiera, para atender a la gente de menores ingresos, que serán la clase media del mañana, subrayó.

Lagarde participó, junto con el presidente Enrique Peña Nieto, en la inauguración del Foro Internacional de Inclusión Financiera, donde también Agustín Carstens, gobernador del Banco de México, hizo énfasis en que solo abatiendo los costos y democratizando los servicios financieros se podrá romper el círculo vicioso de la pobreza y aumentar la inclusión.

El gobernador del Banxico dijo que para ello serán piezas claves, las reformas financiera y de telecomunicaciones; porque mediante el uso de la tecnología se propiciará la competencia y elevará la bancarización. Pues “no hay condición más cara que ser pobre”, advirtió, al pedir a los hacedores de políticas públicas evitar cometer los dos errores comunes en el combate a la marginación.

En su intervención, el presidente Peña Nieto señaló que la reforma en telecomunicaciones será útil para estos objetivos, ya que “permitirá incrementar la cobertura y el acceso a los servicios dentro de este sector; así, una mayor inclusión digital, significará y apoyará una mayor inclusión financiera al facilitar el acceso a tecnologías y servicios como el de la banca electrónica”.

Aseguró que para que más mexicanos se familiaricen con el uso del sistema financiero, “son cada vez más las nóminas gubernamentales y las transferencias de programas sociales que se hacen a través de cuentas bancarias”.

El Ejecutivo indicó que el gobierno de la República también promueve el uso de pagos electrónicos “en sustitución del dinero en efectivo y apoya a las personas que no han tenido acceso al crédito para que empiecen a generar historiales crediticios”.

La directora gerente del FMI abundó y señaló que para reducir el analfabetismo financiero, los gobiernos deben propiciar un entorno regulatorio prudente y sencillo, reforzar la infraestructura y balancear la relación entre inclusión y estabilidad.

Es falso decir que la falta de acceso a los servicios financieros, es porque no hay cultura, agregó Carstens. “Tampoco es verdad que los pobres no realizan operaciones financieras porque carecen de recursos”.

Por eso, enfatizó el funcionario, hablar de inclusión financiera obliga inevitablemente a reconocer las duras lecciones que aún debemos digerir sobre la economía de la pobreza. “Como punto de partida, se debe aceptar que un bajo coeficiente de inclusión financiera se asocia con altos índices de pobreza”.

El no acceso a los mercados financieros formales, que padecen aún grandes núcleos de la población en México y en el mundo, constituye uno de los más férreos obstáculos para la superación de la pobreza, advirtió. “Es muy caro para quien es pobre no tener acceso a instrumentos de ahorro y crédito.

Esto, debido a que quienes sufren la estrechez de recursos padecen también severas restricciones para emprender negocios productivos, financiar proyectos de mejora del capital humano, planear a plazos razonables, la adquisición de una vivienda o para afrontar exitosamente adversidades y catástrofes naturales”, señaló.

Ante el presidente Enrique Peña Nieto y el secretario de Hacienda, Luis Videgaray, Carstens dijo que para enfrentar con acierto este problema, se deben reconocer los mecanismos de ahorro informal como las tandas, que son similares a los que utilizaban comerciantes del México antiguo.

“El gran reto que tenemos las autoridades financieras es crear las condiciones para que estas necesidades, ahorro y financiamiento, encuentren cauces modernos, confiables y eficientes, que permitan evolucionar los modelos populares de ahorro y crédito hacia canales formales”.

Servicios para todos

Christine Lagarde advirtió que como solo una tercera parte de la población mundial tiene servicios financieros, los gobiernos deben impulsar políticas públicas para aumentar la sana competencia en el sector bancario y de telecomunicaciones, lo que ayudará a reducir los costos.

“La alfabetización puede ser mejorada, expandida a través de los programas gubernamentales, como también por parte del sector privado. Necesita ser responsable y reducir la brecha de género”, señaló.

En entrevista televisiva con Joaquín López Doriga, la líder del FMI refirió que se encuentra muy complacida de ver cuánta importancia le da el gobierno mexicano a la inclusión financiera, en particular a beneficiar  a la mujer para que ésta pueda contribuir a la economía, que pueda estar orgullosa de participar, que pueda cobrar autoestima y confianza en sí misma siendo al principio pequeña emprendedora y luego gradualmente convirtiéndose en miembro de un corporativo o empresaria.

También mencionó la parte que le corresponde a la sociedad. “El papel de la sociedad civil va a ser sumamente crítico en este momento, pero también lo será el analfabetismo financiero, por lo que se requiere mejorar la protección del consumidor y los reglamentos en el mercado”.

Al referirse a la conexión entre inclusión y estabilidad financiera, dijo que se debe cuidar el balance. “Inclusión financiera crea oportunidades. No obstante, necesita ser administrada y regulada correctamente”.

La responsable del FMI manifestó que la inclusión financiera puede ayudar, siempre y cuando esté respaldada por políticas sólidas; puede ir de la mano de la estabilidad financiera.

Aseguró que dar acceso a los servicios financieros empodera a las personas y familias, pero especialmente a las mujeres y a los pobres.

Manejo de deuda

México manifestó al Fondo Monetario Internacional (FMI) su interés de renovar la línea de crédito flexible por 72 mil millones de dólares, como respaldo ante contingencias financieras, informó el secretario de Hacienda, Luis Videgaray.

En el contexto del Foro Internacional de Inclusión Financiera, dijo que aunque la línea vence en noviembre, ya iniciaron negociaciones preliminares para volverla a contratar.

“Todavía no hemos entrado al proceso formal de renovación. Ya hemos expresado a la señora Lagarde que México tiene todo el interés de continuar teniendo esta línea; desde el principio se entiende que no es un instrumento permanente. No la vamos a tener siempre”, señaló.

Sin embargo, destacó que el préstamo es una protección adicional que México tiene en caso de que haya un exceso de volatilidad en los mercados internacionales, que pudiera provocar un problema de liquidez en la economía y que resultaría indispensable una vez que las condiciones monetarias internacionales cambien.

Al tomar en cuenta que es de esperar que existan “episodios de volatilidad en los mercados internacionales a partir del eventual ajuste de la política monetaria de Estados Unidos, existen todavía riesgos relevantes que enfrentarán los países”, puntualizó.