Invertirán 28 mdp en planta procesadora de melón

Se ubicará en Ceballos, Durango, dará mayor acceso a mercados internacionales para productores. Se tendrá un producto que proyectan introducir a Japón.
Con esta procesadora se evitaría el coyotaje, que es un tema que agobia a los productores.
Con esta procesadora se evitaría el coyotaje, que es un tema que agobia a los productores. (Milenio Digital/Archivo)

Ceballos, Durango

Con una inversión de 28 millones de pesos, este año proyectan para Ceballos la instalación de una planta procesadora de melón, que permitirá a los productores de esa fruta tener mayor acceso a mercados más competitivos y abiertos durante todo el año, no sólo a nivel nacional, sino de exportación.

Jorge Luis Huerta, presidente del Comité Nacional Sistema Producto de Melón, dijo que esta procesadora, ofrece un producto en forma de cubo, que garantiza la comercialización en tiendas de conveniencia y se incluirá en el programa 5x1, que se aplica en los desayunadores del DIF.

El representante nacional sostuvo que existe un proyecto estratégico de impulso al melón que se produce en La Laguna de Durango, particularmente en la región del Bolsón de Mapimí y donde se beneficiará a 400 productores.

Manifestó que este proyecto proviene de una mezcla de recursos, al entrar el gobierno del Estado a través de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural (Sagadr), Sagarpa y la Secretaría de Economía a nivel federal.

Consiste en instalar un empaque certificado, en el cual el melón vaya en la mejor presentación, pues incluye cuartos de pre-enfriado y de conservación, así como maquinas procesadoras, que hacen cortes en cuadros o cubos sin conservadores, que ofrece una vida de anaquel de hasta siete meses.

Jorge Luis Huerta, anticipó que se considera entrar a todos los mercados, donde incluso se tiene en anteproyecto para ingresar a Japón con este producto, sin embargo, primero sería en el mercado local o nacional.

Subrayó que con esta procesadora se evitaría el coyotaje, que es un tema que agobia a los productores, ya que se ven obligados a vender a precios y en las fechas que ellos disponen.