El peso se prepara para enfrentar horas caóticas

Una victoria de Trump elevará el dólar a 22 unidades y una derrota lo bajará a 18.30, prevén los analistas.
La cotización interbancaria de la moneda cerró en $18.57 por dólar.
La cotización interbancaria de la moneda cerró en $18.57 por dólar. (Shutterstock)

Para tener un indicio sobre lo difícil que es la elección de Estados Unidos, considere la amplia gama de estrategias de operación del peso mexicano que se considera en una sala de operaciones en Ciudad de México.

Una victoria de Donald Trump podría debilitar al peso hasta llegar a 21 o 22 pesos por dólar, dice Juan Francisco Caudillo, analista técnico del grupo financiero Monex. Cree que el triunfo de Hillary Clinton fortalecería la moneda hasta llegar a 18.30 pesos por dólar.

De hecho, el valor del peso subió 2.4 por ciento para llegar a una paridad de 18.55 pesos por dólar al comenzar el lunes, cuando los mercados se recuperaron después de que el FBI dijo que no tomaría medidas contra Clinton por el asunto de sus correos electrónicos.

El último movimiento en el peso refleja cómo la moneda mexicana se convirtió en el representante favorito del riesgo electoral, ya que Trump presentó en su campaña una retórica contra el vecino más cercano de EU al sur de la frontera. Por lo tanto, no es de extrañar que Caudillo espere que las horas de operación del peso cerca del resultado de las elecciones sean “caóticas”.

Una campaña electoral de rencor que dividió a ese país y sacudió la mente de los electores ante la escasez de opciones dejó a los mercados con incertidumbre acerca de lo que puede significar para la economía estadunidense, el comercio mundial y las relaciones internacionales de EU.

Para los mercados, la presidencia de Clinton representa algo conocido y como se ve en la recuperación a través de los activos de riesgo y la renovada presión sobre los refugios como el oro, el yen y el franco suizo al comenzar el lunes, los inversionistas prefieren ese resultado.

El nerviosismo de los inversionistas se correlaciona con el ascenso de Trump en las encuestas. A medida que se redujo la diferencia, la volatilidad aumentó. El índice Vix de CBOE, que mide la volatilidad implícita, volvió a subir para regresar a su promedio de largo plazo de 20.

“Si bien esto todavía está muy lejos de ser pánico generalizado, indica que los participantes del mercado toman sus precauciones”, dice Bas van Geffen, analista cuantitativo de Rabobank.

Se aprendió la lección con el voto del brexit de Reino Unido en junio, que sorprendió muchos expertos y confundió las expectativas, dice Paul Lambert, gestor de divisas de Insight Investment.

“El brexit hizo que la gente sea más cautelosa respecto a saber cuál va a ser el resultado de los eventos políticos y van a querer entrar a las elecciones de EU con carteras de pedidos planas y después construir posiciones según el resultado”, dice Lambert.

Cuando se cierren las casillas la noche del martes en todo EU la reacción instantánea del mercado se dará a través de la operación de divisas. Otros mercados, como los futuros de S&P, los bonos del Tesoro de EU y el oro, se observarán de cerca en las primeras operaciones de Asia el miércoles, pero el motor de mercado clave será el dólar de EU y las posteriores oscilaciones en el tipo de cambio.

La volatilidad del mercado en toda Asia aumentó cuando los inversionistas sopesaron el desempeño en los debates presidenciales. El primer debate, que se considera ampliamente como una victoria de Clinton, vio acciones binarias en el precio del dólar, se fortaleció frente al yen, se debilitó frente al peso mexicano y también cayó en su paridad con el dólar canadiense.

Si bien el segundo debate tuvo poco impacto sobre los mercados, después del tercero hubo un notable aumento en el valor del peso.

Cuando terminen las votaciones en todo EU la noche del martes, las primeras señales del posible resultado comenzarán a materializarse a través de las encuestas de salida de las televisoras. Después de la experiencia de las elecciones estadunidenses anteriores, dependerá de los operadores decidir qué tanto confían en ellas.

Los primeros estados que cierren sus casillas de votación serán los bastiones republicanos de Indiana y Kentucky, mientras que los medios comenzarán a dar los resultados de otros estados que se consideran seguros para cada candidato.

Es a partir de las 7 de la noche en el horario de la costa este de EU en que los inversores comenzarán a moverse, cuando Florida, Virginia, Ohio y Carolina del Norte, estados en disputa con 75 votos del colegio electoral en su conjunto, entren en juego.

A las 8 de la noche, surgirán algunas encuestas de salida en el disputado estado de Pensilvania, lo que debe mover los mercados. Los operadores de los mercados asiáticos deben tener en cuenta que los resultados iniciales vendrán de la parte oeste del estado, donde se espera que le vaya bien a Trump.

Se garantiza la volatilidad del mercado por cerca de tres horas, hasta que los noticieros de los medios comiencen a dar sus predicciones sobre quién es el ganador de la contienda por la Casa Blanca.

La victoria de Trump desataría una importante volatilidad en el tipo de cambio, especialmente en el peso mexicano, y probablemente se haga una venta masiva de otras monedas de mercados emergentes.

Al mismo tiempo, el dólar puede fortalecerse frente a las monedas del G10, aunque la forma de la presidencia de Trump es tan incierta que no se puede asegurar nada. En un clima de tal incertidumbre, la única reacción segura del mercado es dirigirse a los refugios como el oro, el yen y el franco suizo.

La victoria de Clinton debe impulsar una recuperación del dólar a corto plazo. El dólar se encuentra débil frente a muchas monedas, dice Hans Redeker, de Morgan Stanley, lo que sugiere que el tipo de cambio es el instrumento de cobertura que eligieron los inversores en el periodo previo a las elecciones.

“Eliminar las incertidumbres relacionadas con las elecciones le permitirá al dólar llegar a un nivel más alto”, dice.

Ahora que los mercados comienzan la semana considerando que hay una mayor probabilidad de una victoria de Clinton, algunas personas, como Caudillo, mantienen sus opciones muy abiertas. “Las encuestas están muy parejas, nadie sabe qué pasará”, dice.