¿Qué datos económicos hay que seguir esta semana?

El PIB correspondiente al último trimestre de 2015, la inflación de la primera quincena de febrero, así como las ventas minoristas de diciembre, serán los datos que darán rumbo a los mercados esta ...
Actividad petrolera.
El PIB reflejará debilidad de la industria pero mayor dinámica de servicios, anticipan analistas. (Shutterstock)

Ciudad de México

En el reporte final del producto interno bruto (PIB) correspondiente al último trimestre del año —que será publicado esta semana— no se esperan variaciones respecto a la cifra preliminar, que reflejó un crecimiento anual de 2.5 por ciento.

En opinión de expertos, ese resultado se originó por un desempeño débil del sector industrial, que estuvo contrarrestado por un mejor desempeño de los servicios, cuyo sector se visualiza como el más dinámico de 2016.

Adicionalmente se dará a conocer la inflación de la primera quincena de febrero, en la que será importante observar la tendencia del índice subyacente, al ser éste el que más refleja el impacto de la depreciación del tipo de cambio.

También se publicarán las ventas minoristas de diciembre, así como la tasa de desempleo y la balanza comercial de enero. Para los dos primeros indicadores las perspectivas son positivas, pero para el segundo no, debido al impacto de las menores exportaciones de petróleo y de la fragilidad de la demanda externa, señalaron expertos del mercado.

En enero pasado, la inflación general registró un fuerte repunte, al ubicarse en 2.61 por ciento, tras los mínimos históricos observados en 2015, y se ubicó por arriba de las expectativas del consenso de especialistas.

Analistas señalaron que si bien en ese resultado influyó el alza en frutas y verduras, la depreciación del tipo de cambio, aunque ligero, ha tenido un impacto y se mantiene como el principal riesgo para el nivel de precios, por lo que hay que seguir de cerca la evolución de los rubros de mercancías tanto alimenticias como otras.

En respuesta a ese comportamiento, la semana pasada el Banco de México elevó la tasa de interés de referencia en 50 puntos base, a 3.75 por ciento, al considerar que, dado que la volatilidad en los mercados financieros internacionales ha aumentado, el entorno externo ha seguido deteriorándose y el precio del petróleo ha continuado descendiendo, ha habido un impacto sobre el peso, lo que representa un riesgo para la inflación.

Referente a las ventas minoristas —fiel reflejo del comportamiento de la demanda interna—, el área de análisis de Grupo Financiero Invex señaló que los datos de noviembre confirman el mejor dinamismo del consumo privado y son consistentes con un crecimiento firme de éste durante el último trimestre del 2015.

Por lo anterior, consideran que el consumo se mantendrá como el principal motor de crecimiento durante el 2016, al tiempo que esperan que las ventas minoristas se vean apoyadas por el mejor dinamismo del mercado laboral y el aumento de la renta disponible.

En cuanto al desempleo, tras el aumento observado en noviembre, expertos consideran que  se verá una mayor inserción al empleo formal en la medida que se consolide el crecimiento económico del país.

Para la balanza comercial de enero, Grupo Financiero Banorte-Ixe prevé una caída de 1.2 por ciento anual en las exportaciones totales, afectadas por una disminución de 54 por ciento en las petroleras, derivado de la fuerte reducción que presentó el precio de la mezcla mexicana, mientras que parta las importaciones estima una reducción de 4 por ciento.