Pago de pensiones ahorca presupuesto

El envejecimiento de la población ha provocado que el gasto en pensiones aumente 149% en los últimos 7 años y Hacienda anticipa más presiones en el mediano plazo por costos de salud.
Beneficiarios de los programas sociales.
Beneficiarios de programas sociales. (Cortesía)

Ciudad de México

El envejecimiento de la población aprieta cada vez más la cartera del gobierno federal y en 2018 el pago de pensiones para trabajadores jubilados requerirá de la sexta parte de los 5.2 billones que tendrá como presupuesto.

El cambio acelerado en la estructura demográfica del país ha provocado que el gasto en pensiones aumente 149 por ciento, al pasar de 318 mil 100 millones de pesos que se pagaron en 2010 a 793 mil 700 millones de pesos propuestos para el próximo año en los Criterios de Política Económica de 2018.

En comparación con un año anterior, lo previsto para 2018 es también 5.2 por ciento más en términos reales, lo que significa que se necesitarán 39 mil millones de pesos extras de lo que se destinará este año.

El IMSS y del ISSSTE son las entidades que más aumentarán sus recursos para el pago de esta obligación, concentrando el 69.2 por ciento de los recursos adicionales; Pemex y CFE tendrán 21.8 por ciento más; mientras que para las pensiones y jubilaciones del gobierno federal se destinará 9 por ciento más.

Lo solicitado para el pago de pensiones en 2018 es más del doble del presupuesto estimado para Pemex y más de tres veces de lo que tendría la Secretaría de Educación Pública (SEP).

Población envejece

Estimaciones del gobierno federal anticipan que en 2018 la población en edad de pensionarse será aproximadamente de 9.1 millones de personas y para 2040 la cifra llegará a 19.5 millones, 2.1 veces más.

“Lo anterior implica mayores gastos en pensiones y salud, que plantean retos de consideración para las finanzas públicas del país”, señala el documento enviado al poder legislativo para su aprobación.

Datos de la Encuesta Intercensal aplicada en 2015 por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) muestran que el porcentaje de población de 60 años y más, hasta hace dos años, era de 10.4 por ciento.

Al hacer el comparativo con datos de 1990, la tendencia de envejecimiento es más clara. En 25 años este segmento de la población aumentó 4.2 puntos porcentuales.

En contraste el porcentaje de la población menor de 15 años pasó de 38.3 a 27.4 por ciento en el mismo periodo; el sector de 15 a 29 años disminuyó de 29.4 a 25.7 por ciento.  La población de 30 a 59 años aumentó de 25.5 a 36.4 por ciento, y en el corto o mediano plazo, se integrará gradualmente al contingente de adultos mayores que residen en el país.

Que aumente la población de más de 60 años significa que también aumentarán las presiones para el gobierno federal que debe cumplir con el pago ineludible de las pensiones.

Si bien, la reforma hecha en 1997 al sistema de pensiones permitió transitar de esquemas de beneficio definido a esquemas de contribución definida -en el que las aportaciones asociadas a cada trabajador son depositadas en una cuenta individual, que es administrada por una Afore para generar rendimientos-, “en el mediano plazo persisten las presiones derivadas del pago de pensiones calculadas con base en el régimen previo”, señala Hacienda en los Criterios de Política Económica de 2018.

“Se prevé que estas presiones disminuyan gradualmente durante la próxima década hasta desaparecer eventualmente”.

Empeora nuestra salud

Hacienda también estima, que como parte del envejecimiento de la población mexicana, al gasto por pensiones, en el mediano plazo se incrementarán las erogaciones por salud.  El aumento en la esperanza de vida; la transición epidemiológica hacia enfermedades crónico-degenerativas no transmisibles, más costosas y prolongadas; y la tasa de crecimiento de los costos médicos, independientemente de la enfermedad de que se trate serán las principales causas.

“El Gobierno Federal actúa para enfrentar las presiones a las finanzas públicas en materia de salud con campañas de prevención que disminuyan la prevalencia y los costos de estas enfermedades en el mediano y largo plazo”.

MCM