Entre optimismo e incredulidad inició el Buen Fin

“Los precios estaban igual hace un mes”, dice uno; “ahorré 200 pesos”, señala otro.
Familias enteras recorrieron los pasillos de las tiendas en busca de productos de todo tipo.
Familias enteras recorrieron los pasillos de las tiendas en busca de productos de todo tipo. (Araceli López)

México

La madrugada de ayer un sinnúmero de tiendas en todo el país abrieron sus puertas para arrancar el Buen Fin; autoservicios, departamentales y establecimientos de diversas categorías de productos mostrarán durante cuatro días la insignia que las identifica como participantes: la manta roja-blanca con letras negras.

Son las 10 de la mañana, el día está nublado en la Ciudad de México, aunque hace menos frío que otros días; los transeúntes pasan por las calles abrigados, una de las tiendas de muebles y otros productos Famsa, ubicada en la avenida México-Tacuba, cuenta con equipo de sonido que recuerda a los visitantes sus promociones y descuentos; sin embargo, de cinco consultas realizadas a los posibles clientes, solo una, quien prefirió no dar su nombre, afirmó que realizaría compras por este fin de semana de descuentos y ofertas, pero por la tarde.

En una papelería Lumen se observa una corona de globos azules, rosas y blancos; además, mantas que hacen alusión al 20 por ciento de descuento en impresiones digitales, entre otras promociones; Santiago Romero, de 22 años de edad, comentó que acudió a la tienda por motivos escolares y que este año no realizará compras por el Buen Fin, debido a que tiene otros gastos, pero que sí ha participado en otras ediciones.

“Hace dos años compré un teléfono pero no sentí un gran descuento”, expresó.

“Para mí, el Buen Fin son puras mentiras; vine a checar en Elecktra hace como un mes y hoy están los precios iguales; he hecho compras pero no en México, sino en Estados Unidos, y allá sí es al 50 por ciento —de descuento—, pero aquí no”, comentó Adriana Mosqueda, de 53 años.

Una tienda Suburbia en Azcapotzalco hace notar la entrada a varias amas de casa para que pasen.

Patricia González, de 45 años, quien viste de pans negro, adelantó que regresará antes del lunes para adquirir más artículos, pues se sintió satisfecha con la compra de unos zapatos.

Al abordar a otras clientas, María Antonia Jiménez comenta que el par de pijamas que lleva a su casa había tenido un buen descuento.

“Iba a comprar la semana pasada, pero se me pasó y dije: voy a ver en el Buen Fin; iba a gastar 600 pesos y pagué 424 pesos, casi 200 pesos de ahorro. Tengo tiempo y con esto voy a comprar lo que me falte de mi despensa. Fue casualidad pero me convino”, dijo.

Otra empresa participante, la tienda de decoración para el hogar Vianney, mostró globos rosas, verdes y morados en el techo de su entrada, además de equipo de sonido para recordar las ofertas, mientras dos edecanes regalaban volantes para motivar a las clientas.

Así transcurrió el primer día, pero hoy y mañana serán los más intensos.