Ante falta de oportunidades, poblanos se refugian en Uber Eats

“Es un buen empleo, tiene muchas ventajas, especialmente para los que tenemos mucha edad para conseguir un empleo. Está excelente”, cuenta Cid, quien explica que dejó trunca la carrera universitaria.
Uber Eats se ha convertido en una forma de autoempleo para diversas personas en la entidad.
Uber Eats se ha convertido en una forma de autoempleo para diversas personas en la entidad. (Sergio Cervantes)

Puebla

Erick Cid y José García laboran repartiendo alimentos a través de la aplicación Uber Eats. El primero es un adulto que cuenta que por su edad se le iban cerrando las oportunidades de empleo, por lo que se inscribió en la APP. Mientras que el segundo, estudia la universidad, y al ser rechazado en los sitios donde buscó una opción de un trabajo de medio tiempo, determinó auto emplearse a través de esta herramienta informática.

“Es un buen empleo, tiene muchas ventajas, especialmente para los que tenemos mucha edad para conseguir un empleo. Está excelente”, cuenta Cid, quien explica que dejó trunca la carrera de Ingeniería Electrónica.

Apunta que tras abandonar los estudios determinó ocuparse como Disc jockey. Durante varios años se ha dedicado a amenizar diversos eventos sociales, como bodas, quince años, cumpleaños, entre otros, pero lamentó que actualmente dicha actividad está muy competida.

“Ese ramo está súper competido, por lo que tuve la necesidad de conseguir otra actividad aparte y aquí, honestamente me ha ido muy bien, ahí la voy llevando con mis contratos y con Uber Eats”, menciona.

Da a conocer que él forma parte de los socios de este software desde que inició operaciones en la ciudad de Puebla.

Añade que la vio anunciada en septiembre o agosto pasado. Pero se dio de alta en noviembre. Desde entonces se hizo socio con su motocicleta.

Desconoce cuántas empresas están dadas de alta en la aplicación, pero cuando ésta empezó a funcionar eran aproximadamente unas 30 o 40, “y ahora son más de 200 y crece y crece y no dudo que ahora son más”.

Detalla que a los socios les pagan por viaje, pero actualmente hay una promoción por lo que el cobro es menor. “Aunque en la tarde, se les incrementan las tarifas por envíos”.

Respecto a su faena diaria, informa que ésta se incrementa en las horas pico, durante el desayuno y la comida.

“Las peticiones son por horarios. En la zona Dorada y parte del centro se concentra en la mañana, lo que son desayunos. En la tarde, se concentra más en Angelópolis y Zavaleta. Y de noche es exponencial, en todos lados. En la noche se orienta por todos lados”, notifica.

Enuncia que lo que más les piden son hamburguesas y pizzas, “pero básicamente todo lo que es la comida rápida”.

Destaca que “la gran mayoría” de las peticiones de consumo las realizan jóvenes de los 18 a los 30 años de edad.

Expone que él entrega muchos pedidos de las empresas Bronto´s, que se localiza en la Calzada Zavaleta; tacos El Asadero, El Chili´s, así como de hot dog´s. “Son varios los negocios, pero muchos son pequeños de comida rápida”.

Estima que en este momento habrá más de mil asociados, “ya somos bastantes. Cuando iniciamos en la aplicación yo era el número 450. Ha crecido exponencialmente y la verdad es que es un negocio para todos”.

Dice que, salvo él, ninguno de sus familiares se dedica a lo mismo, pero notifica que ha metido a la aplicación a varios amigos, “digamos que he sido el enlace, aquí dan un premio de dos mil pesos por cada persona que nosotros metamos a la empresa, es un incentivo para nosotros”.

Reconoce que los socios que como él se dieron de alta con un caballo de acero tienen una ventaja sobre los que entregan trasladándose en una bicicleta, “como los pedidos en promedio son de unos cuatro kilómetros, entonces, obviamente, Uber nos da preferencia a los de moto que a los de bicicleta, quienes cubren pedidos de distancias cortas, unos dos kilómetros”.

Ellos como el resto de los conductores de estos medios de transporte, también reclaman el maltrato por parte del resto de los choferes.

“Es bien sabido que no respetan al motociclista, mucho menos a los ciclistas, ha habido infinidad de accidentes, pero porque la gente es imprudente. Ellos piensan que al amarrarse o al dar las vueltas prohibidas o equis, uno tiene la misma capacidad de frenar al vehículo y por ello nos han atropellado, a mí ya van dos veces que me tiran por lo mismo, la gente honestamente siempre va a ser imprudente con los motociclistas”, alude.

En ese sentido, se dice confiado porque la aplicación les proporciona un seguro de vida a través de Axa.

“Por fortuna los accidentes no han sido graves, hasta ahora la clásica caída, te levantas y el que te chocó te cubre algo, un espejo, lo que haya sido. De bicicletas sí ha habido accidentes graves, atropellamientos y por lo que tengo entendido Uber sí los ha apoyado”, nombra.

Aclara que ellos no cubren el costo del seguro, ya que es una prestación que la empresa creada por Garrett Camp y Travis Kalanick les concede.

Pero reconoce que desconoce a cuánto asciende el monto de cobertura y ésta qué atiende. “Supuestamente es amplia. Es irresponsable que yo te diga esto, pero desconocemos los detalles, pero sí tenemos el seguro”, concluye.

ES UN PROBLEMA LA FORMA EN QUE MANEJAN LOS CONDUCTORES DE LOS CARROS

José García estudia en la Universidad Autónoma de Puebla (UAP). Tiene 23 años. Desde la preparatoria se moviliza en su bicicleta.

En octubre pasado un amigo lo invitó a inscribirse en la compañía estadounidense, cuya sede se localiza en San Francisco, California.

Al principio se mostró renuente, ya que esperaba lo llamaran de una empresa que se dedica a la instalación de cámaras de video vigilancia, según le habían prometido. La llamada nunca llegó, motivo por el cual aceptó integrarse a Uber Eats.

“No ha sido difícil. Menos pesado, ya que todo el tiempo me muevo en mi bicicleta. Lo que sí es un problema es la forma en que manejan los conductores de los carros. No tienen ningún respeto para nosotros (los ciclistas). Nos avientan los carros, se paran sin poner sus señales, incluso me ha tocado que en algunas colonias manejan en la noche sin tener encendidas las luces o dan vuelta y no ponen su direccional y tú vas confiado y de repente te los encuentras de frente, lo peor es que todavía nos ofenden o se quieren bajar a pegarte”, rememora.

Presume que desde que emplea la bicicleta como medio de transporte ningún percance tiene registrado.

Aunque sí le ha tocado observar alguno que otro. “Pero ninguno en lo que esté involucrado alguien de Uber (…) los accidentes no los vi, sino que pasas y los ves tirados o está la ambulancia”.

Finalmente, asegura desconocer cuántos kilómetros recorre diariamente y evita dar a conocer el número de pedidos que llega a cubrir. “Trabajo de tres a cuatro horas en las tardes y los sábados casi todo el día. Los domingos definitivamente no porque tengo que lavar mi ropa y alistar las cosas de la semana”, abunda mientras se despide.

AMV