Empresas buscan inclusión de políticas amables

Al momento de tomar decisiones empresariales es fundamental contemplar la inversión sustentable que mantendrá activo el ciclo de negocios.
El director de OHL México, Sergio Hidalgo. En 2015, OHL México aprobó su plan de responsabilidad social al 2020,
El director de OHL México, Sergio Hidalgo. En 2015, OHL México aprobó su plan de responsabilidad social al 2020, (@Shidalgomonroy)

Ciudad de México

¿Qué tienen en común empresas como el fondo australiano líder IFM Global Infrastructure y su inversión en OHL México; la Fundación Alsea que involucra entre sus marcas a Starbucks, Domino´s, Burger King, The Cheesecake Factory, Italianni´s, Chili´s, Vips y El Portón; y la compañía Kellogg, con más de 100 años en el mercado de los alimentos nutricionales? ¿Qué características unen a estas empresas con giros tan distintos?

Cada vez son más las empresas que buscan mejorar el desempeño corporativo a través de la inclusión de políticas amables con el ambiente, sostenibles y preocupadas por mejorar el producto o servicio desde su concepción y hasta su consumo.

Los alcances son importantes porque han colocado a las empresas en medio de problemáticas que, de pasar inadvertidas por ciertos sectores, encuentran soluciones en sí mismas, fortaleciéndose como organizaciones de carácter social.

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Una de las principales apuestas de la inversión socialmente responsable es la ética. Existe un conjunto de principios que conforman el Pacto Mundial que pide a las empresas integrarlos en estrategias. Se trata de seis Principios para la Inversión Responsable (PRI) trazados por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), los cuales proporcionan un marco para impulsar el desarrollo de un sistema financiero más equilibrado.

La meta es unificar un sistema basado en la colaboración de las empresas a fin de promover la buena gobernanza corporativa, la integridad y la rendición de cuentas. Hasta ahora, cuentan ya con más de 1,400 integrantes en 50 países; los cuales representan activos de 59 billones de dólares en el mundo.

Estos principios sirven de guía para otras instituciones que deseen contribuir a la creación de un sistema que considere las cuestiones ambientales, sociales y de gobernanza corporativa (ESG). Los principios son:

  1. Incorporar las cuestiones ESG a los procesos de análisis y toma de decisiones.
  2. Ser pioneros en incorporar las cuestiones ESG a las prácticas y políticas de propiedad.
  3. Buscar una divulgación transparente de las cuestiones por parte de las entidades en las que se invierte
  4. Promover la aceptación y aplicación de los Principios en el sector de las inversiones.
  5. Trabajar en conjunto para mejorar la eficacia en la aplicación de los Principios.
  6. Reportar la actividad y progreso en la aplicación de los Principios.

Ejemplos de operación responsable

Recientemente el administrador de fondos global IFM Global Infrastructure (institución que ha integrado estos criterios a sus procesos) incrementó en un 24.01% su participación en una subsidiaria de OHL México, con una inversión de 8,644 millones de pesos (447 millones de dólares).

Aunque la operación requiere algunas autorizaciones gubernamentales, es importante plantearse: ¿qué hace de las empresas, ser candidatos ideales para este fondo de inversión responsable?

En 2015, OHL México aprobó su plan de responsabilidad social al 2020, articulado en torno a la norma ISO 26000 y sus siete materias fundamentales: Rendición de cuentas, transparencia, comportamiento ético, respeto a los intereses de los grupos de interés, respeto al principio de legalidad, respeto a la normatividad internacional de comportamiento y derechos humanos. Y con el objeto de mejorar su impacto ambiental, el grupo asumió el reto de favorecer la llegada de la mariposa monarca en su visita a México, uniéndose la a Fundación Nacional para la Conservación del Hábitat Boscoso de la Mariposa Monarca para la preservación y conservación de esta especie en nuestro país.

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Otro caso es el de Fundación Alsea, que involucra entre sus marcas a Starbucks, Domino´s, Burger King, The Cheesecake Factory, Italianni´s, Chili´s, Vips y El Portón, entre otras, y de la que nació el movimiento Va por mi cuenta, un programa de comedores que busca acabar con la desnutrición infantil y que impacta en marcas, consumidores, colaboradores, proveedores y en la sociedad activa, alimentando a 2,300 niños diariamente y beneficiando indirectamente a más de 16,100 personas.

Asimismo está Kellogg, firma que comercializa más de 1,600 productos alimentarios en 180 países y que en 2014 reforzó su Código Global de Conducta para Proveedores, en el que describe sus expectativas en torno a la integridad del negocio, la calidad, la salud y seguridad y la sostenibilidad ambiental, trabajando a nivel global para reducir el uso de energía, las emisiones de gases de efecto invernadero, así como para lograr la reducción de residuos.

Reconocer la influencia económica, social y ambiental que puede resultar de una inversión responsable es clave en el camino de las empresas. El reto es comunicar asertivamente los resultados de los programas aplicados a los consumidores, que frecuentemente están desconectados.

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