Derogar el Obamacare a 2 años, nueva estrategia

Desechar el actual sistema sin tener un proyecto alternativo resulta demasiado arriesgado, consideran legisladores.
La discusión en el Senado estadunidense provocó protestas.
La discusión en el Senado estadunidense provocó protestas. (Saul Loeb/AFP)

Washington

Donald Trump sufrió una dolorosa derrota la noche del lunes cuando los republicanos abandonaron sus esfuerzos para reemplazar el Obamacare, recurriendo en su lugar a una estrategia de alto riesgo de desechar el sistema sin tener un plan alternativo.

El presidente de Estados Unidos hizo campaña sobre una promesa estridente de derogar y reemplazar el sistema de atención de salud de Barack Obama, pero después de seis meses de tormento los republicanos que tomaron el control de Washington este año reconocieron que no pueden manejarlo.

Trump buscó tomar un tono optimista ayer por la mañana, cuando comentó: “Siempre dije: Dejen que fracase el Obamacare y entonces nos uniremos y haremos un grandioso plan de atención de salud. ¡Permanezcan atentos!”. Pero el resultado es embarazoso para un partido carcomido por las divisiones internas, con una ruptura entre los conservadores y los moderados que impide que puedan alcanzar una esperada primera victoria legislativa o avanzar en otros frentes.

Trump trató de culpar a los demócratas, que de manera implacable se oponen a desechar el Obamacare, más que a sus compañeros republicanos. “Nos decepcionan todos los demócratas y algunos republicanos La mayoría de los republicanos fueron leales, geniales y trabajaron muy duro. ¡Volveremos!”, tuiteó.

La decisión de abandonar la ofensiva la anunció Mitch McConnell, líder de la mayoría republicana en el Senado, después de que el lunes otros dos senadores dijeron que no darían su respaldo a su más reciente proyecto de ley de atención de salud, con lo que se quedó sin los votos necesarios para su aprobación. En su lugar, dijo, adoptarían la estrategia que defendió Trump: moverse para derogar el Obamacare pero con un retraso de dos años, en el que los líderes esperan que puedan ganar tiempo para llegar con el reemplazo que hasta el momento no han podido encontrar. “Desafortunadamente, ahora es evidente que el esfuerzo para derogar y reemplazar inmediatamente el fracaso del Obamacare  no tendrá éxito”, dijo McConnell.

Media hora antes, Trump tuiteó: “Los republicanos deben derogar el fallido Obamacare ahora y trabajar en un nuevo plan de salud que comenzará desde cero”. Agregó: “¡Los demócratas se van a unir!”, una idea que muchos en el Congreso consideran como poco probable.

Sin embargo, los republicanos de la Cámara de Representantes consideraron y rechazaron ese enfoque a principios de este año por ser demasiado arriesgado. Algunos legisladores temen que una derogación retrasada pueda incluso empeorar inmediatamente el éxodo de las compañías de seguros de los mercados y dejar a más gente sin cobertura.

A otros les preocupa que los republicanos no puedan llegar a un acuerdo para un reemplazo después de dos años, y dejar caos donde alguna vez se encontró el sistema del Obamacare. McConnell dijo que “en los próximos días” el Senado va a votar por asumir una legislación para repeler el Obamacare con un retraso de dos años “para ofrecer un periodo de transición estable de dos años para un sistema de salud que se centre en los pacientes”.

El Senado aprobó una legislación similar en 2015, cuando supo que Obama se negaría a firmarla y cuando los republicanos elaboraron su retórica contra el Obamacare sin los retos de gobernar, a los que se enfrentan en la actualidad.

El último intento para reformar el Obamacare murió de manera efectiva el lunes por dos senadores conservadores, Mike Lee, de Utah, y Jerry Moran, de Kansas, quienes criticaron el último proyecto de ley de McConnell por no ser suficiente para desmantelar el sistema.

La semana pasada otros dos senadores republicanos declararon su oposición y la suma de otros dos dejó a los líderes del partido sin los votos necesarios para aprobar el proyecto de ley de McConnell.

Trump ya expresó su frustración de los esfuerzos vacilantes del Senado sobre el Obamacare, oficialmente, Ley de Cuidado de Salud Asequible (ACA, por su sigla en inglés). El Partido Republicano está en busca de siete años para derogar las reformas de atención de salud de Obama, una lucha a la que Trump se unió en su campaña. Pero su toma de poder en Washington puso de manifiesto las fuertes divisiones internas sobre cómo pueden lograr su objetivo.

Al referirse al enfoque de McConnell, Moran dijo: “Este proceso a puerta cerrada llevó a un proyecto que no logró derogar la Ley de Cuidado de Salud Asequible o abordar los crecientes costos de la atención de salud. Por las mismas razones por las que no podía apoyar la versión anterior de este proyecto de ley, no puedo apoyar éste”.

Antes del anuncio de McConnell sobre su nueva estrategia, Bernie Sanders, ex precandidato presidencial demócrata, dijo: “Me entusiasma ver que el desastroso plan republicano de atención de salud no tendrá éxito. El pueblo estadunidense quiere seguir adelante con atención de salud para todos, no ver que 22 millones de estadunidenses se queden sin el cuidado de salud que tienen actualmente”, al referirse al impacto que la Oficina de Presupuesto del Congreso estima que tendría el proyecto de ley.

El manejo de los republicanos a la reforma de la atención de salud ayudó a que los niveles de aprobación de Trump cayeran a 36 por ciento, de acuerdo con la encuesta más reciente de Washington Post-ABC News.

El fracaso del proyecto de ley se produjo 48 horas después de que parecía que los republicanos ganaban un respiro, cuando se supo que el senador John McCain estaría ausente de Washington después de someterse a una cirugía, lo que le daría tanto a los defensores como a los opositores una excusa para dejarla en pausa temporalmente.