El nuevo CEO de Cisco, una calca de su predecesor

Chuck Robbins, próximo director ejecutivo de la compañía de redes más grande del mundo, es similar a su antecesor John Chambers: riguroso duro y competitivo.
Sede de la compañía tecnológica en San José, California.
Sede de la compañía tecnológica en San José, California. (Shutterstock)

San Francisco

Si Cisco Systems buscaba un nuevo jefe a la imagen del anterior, difícilmente podrá encontrar mejor candidato que Chuck Robbins, a quien nombraron esta semana como próximo director ejecutivo de la compañía de equipo de redes más grande del mundo, y es un vendedor de carrera con estilo y amabilidad sureña, igual que su predecesor de mucho tiempo en el puesto, John Chambers.

Se reconoce a Chambers por su creciente ambición que ayudó a elevar los ingresos de Cisco durante sus 20 años al mando (de mil md a casi 49 mil md en el año fiscal que llega a su fin.

Pero Robbins tampoco quiere ser el segundo de Chambers cuando por delante tiene la difícil tarea de recortar costos y realizar una reestructuración en lo referente a la tecnología de la información para adaptarse a la era de la nube, lo que implica ajustes dolorosos.

Robbins utilizó un video interno de Cisco para enviar un mensaje sobre lo que está por venir: “Al ser un matemático, vamos a manejar un rigor de nivel de operación incluso un poco más duro del que hiciste, John”.

Nativo de Atlanta, Robbins regresó junto con su familia a su ciudad natal para sentar su base en dos periodos mientras ascendía en la escalera corporativa de Cisco, de acuerdo con una persona que lo conoce, lo que lo atrajo fueron los lazos familiares y la conveniencia de las conexiones de vuelos de la ciudad para un vendedor que pasa gran parte de su vida en el aire.

Desde que se unió a la compañía como gerente de cuenta hace 17 años, Robbins siguió una ruta claramente definida. Recibió el crédito de desarrollar la red de los llamados “socios de canal”, o distribuidores independientes, que representan 80 por ciento de las ventas de la compañía. Su papel más reciente como vicepresidente senior de operaciones a nivel mundial lo puso a cargo tanto de la red de distribuidores como de la fuerza de ventas de Cisco de 16 mil personas.

Pero Robbins tendrá que vivir a la sombra de su predecesor al menos por un poco más de tiempo. Chambers continuará con un papel de liderazgo externo como presidente ejecutivo, que es el que realiza las negociaciones con los gobiernos y clientes en todo el mundo, una responsabilidad esencial para Cisco que enfrenta una intensa presión en China y otros países sobre las preocupaciones por la seguridad de sus equipos después de las revelaciones de Edward Snowden, el ex contratista de la NSA, sobre la vigilancia que realiza EU en internet.

Robbins es claramente competitivo pero con estilo universitario gracias a su experiencia como exitoso estudiante y atleta, que jugó básquetbol en la Universidad de Carolina.

Como todos los jefes ejecutivos entrantes, Robbins se comprometió a escuchar mucho en las primeras semanas después de que ocupe su nuevo cargo el 26 de julio.