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Domingo , 21.10.2018 / 16:38 Hoy

Net-a-Porter y Yoox, fusión imperfecta

La renuncia de Natalie Massenet, fundadora de Net-a-Porter, se percibe como una pérdida


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La fusión perfecta” de los minoristas en línea de artículos de lujo, Yoox y Net-a-Porter concluyó con una imperfección: la repentina decisión de la fundadora de Net-a-Porter, Natalie Massenet, de renunciar unas horas antes.

“Vemos la salida como una clara pérdida para Yoox/Net-a-Porter”, dijo Chiara Battistini,analista de JPMorgan. “Massenet fue la visión detrás del enorme éxito de NAP al participar activamente en la dirección del grupo en línea y las relaciones con las marcas”.

Massenet fundó Net-a-Porter en el 2000 -el mismo año en que Federico Marchetti inició Yoox- y se mantuvo al mando después de venderla a la suiza Richemont en 2010. Este acuerdo valoró al grupo, con sede en Londres, en 350 millones de libras. Su decisión de abstenerse de ser presidenta ejecutiva del ahora recién fusionado grupo -Richemont acordó en abril vender Net-a-Porter a Yoox a cambio de acciones- muestra un choque de personalidades.

Massenet dijo en un comunicado: “Después de unir fuerzas con el grupo Yoox, la compañía será más grande, más fuerte y magníficamente posicionada bajo el liderazgo de Federico para encabezar la industria y crear el futuro de la moda”.

Y fue Marchetti quien describió el acuerdo como “la fusión perfecta”. En ese momento, Massenet se mostraba entusiasmada para “crear el futuro de la moda”. Sin embargo, el matrimonio corporativo entre el tranquilo, autodidacta empresario de tecnología italiano, Marchetti, y la extravagante, carismática ex periodista Massenet, quien también es presidenta del Consejo Británico de la Moda, generó dudas tan pronto como se llegó a un acuerdo.

“Para Navidad ya habrá renunciado”, dijo una persona familiarizada con la situación el día del anuncio de la fusión. Otro evento que provocó especulación sobre su salida fue cuando durante un almuerzo con Financial Times, Marchetti reiteró que él tendría el control del grupo.

Al señalar que solamente habría un jefe en el nuevo grupo “y ese soy yo”, pasó a describirse como impopular en Yoox, que maneja los sitios de comercio electrónico de Giorgio Armani, Valentino y Ermenegildo Zegna, junto con las marcas del grupo Kering, el dueño de Gucci, así como su propia plataforma de ventas minoristas.

“No les gusto”, dijo sobre sus colegas. “Pero está bien. No necesito gustarles”.

Su actitud optimista se mantuvo en contraste con la cultura de una pasión compartida que engendró Massenet en Net-a-Porter. Su espíritude echar porras parecía contrario al dogmatismo con enfoque en los resultados de Marchetti, un día después de que apareció impresa la entrevista del almuerzo con FT, ella publicó en Instagram una imagen de un corazón con una leyenda que suplicaba ser amables con los demás. Después se eliminó la imagen.

Si bien la salida de Massenet no pone en peligro la fusión, las acciones de Yoox subieron 5%, su ausencia deja al grupo más vulnerable debido a la pérdida de sus habilidades para diseñar contactos.

La fusión crea una empresa con un valor de mercado de 2 mil 300 millones de libras. Pero Net parece cada vez más vulnerable dentro del panorama digital que surge a pasos veloces. Por un lado, Ian Rogers de Apple acaba de ser nombrado como director de estrategia digital de LVMH, lo que sugiere que el gigante de lujo se prepara para un lanzamiento integral en el sector de comercio electrónico. Y, por otro, Condé Nast pronto dará a conocer su style.com, una plataforma de comercio electrónico para productos de lujo en la que supuestamente, la compañía invirtió 100 millones de libras.

¿Qué sigue para Massenet? Ella cuenta con una considerable fortuna. Se informó que ganó 50 millones de libras de la venta inicial de Net-a-Porter a Richemont, el dueño de Cartier, en 2010. Ahora, está por recibir más de 100 millones de euros, de acuerdo con los cálculos de FT. Sin embargo, alejarse de su “bebé” debe ser difícil, sobre todo porque ella ocupó una posición casi inigualable de autoridad e influencia dentro de la industria por años.

“En cuanto a mi futuro, mi empuje empresarial es muy fuerte en la actualidad, como siempre lo ha sido, y mi pasión por la innovación continuará como mi guía en los negocios”, escribió Massenet.

Algunos especuladores alarmistas sugieren que su salida puede marcar el regreso al sector editorial: ¿puede estar previsto un regreso a Condé Nast donde alguna vez trabajó?


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