Jóvenes con MBA refrescan a las Pymes

Cada año, España recibe unos 150 estudiantes mexicanos de MBA quienes representan una gran oportunidad para las pequeñas y medianas empresas
Armando Tamayo Martorell. Director del IE Business School, Latinamerican Club
Director del IE Business School, Latinamerican Club (Foto: Cortesía)

España

Muchos son, hoy en día, los artículos que en España enumeran las oportunidades que existen en América Latina, con México como destino preferido de los hispanos.

Y recurrentes son, también, los artículos en la prensa económica en México sobre la necesidad de diversificar los destinos y productos de la exportación nacional, con Europa como un mercado de 500 millones de consumidores de alto potencial que, además, ofrece una puerta de entrada como España con un idioma, una cultura y unas facilidades especiales para los mexicanos.

España ya está siendo destino predilecto para muchas de las llamadas multilatinas, con las grandes corporaciones mexicanas a la cabeza. Si bien es cierto que casi todas las grandes empresas españolas y mexicanas cuentan con alguna presencia en estas regiones y muchas de ellas colectan ahora los beneficios de una decisión tomada hace ya varios años, hoy en día son pocas las Pymes que han dado el salto, pero muchas a las que les gustaría. Las Pymes hispanas apenas comenzaron a llegar a México con motivo de la crisis económica, mientras que la presencia de las mexicanas en España es casi testimonial por el momento.

Este fenómeno no sorprende a muchos. Las grandes empresas tienen ventajas por su tamaño y su marca que les han permitido asumir los retos y dificultades que una decisión de salir al exterior de este tipo conlleva. Ellas cuentan con recursos suficientes. Pero las Pymes no pueden darse ese lujo; sus recursos son justos y tienen que operar con la precisión de quien maneja un bisturí.

Un mal timing, una mala comprensión de las necesidades del mercado local o una pobre interpretación de las costumbre locales al dar el salto al exterior pueden representar no solo una mala inversión sino una fragilización y un daño que podrían poner en juego el futuro de la empresa. Y en eso hablamos tanto de las Pymes españolas como las mexicanas en su viaje hacia el otro país.

Las opciones para marginalizar los riesgos son diversas, pero tienen sus costos. Un business plan, un estudio de mercado o un análisis estratégico, son algunas de las herramientas necesarias para generar respuestas a preguntas estratégicas de expansión. Sin información actualizada, fiable, y pertinente, hasta el más completo y detallado los análisis pierde su valor.

Fuera de los números y cifras macroeconómicas en su mayoría fáciles a obtener, la información local, fiable y pertinente es, muchas veces, costosa y difícil de conseguir. Esta es la misma información que es fuente de ventaja de empresas locales y hándicap de Pymes extranjeras, por ejemplo de las Pymes mexicanas que quieran llegar a España.

En mi estancia de estudios en Madrid, durante la realización de un MBA en IE Business School, he escuchado cómo las Pymes españolas preguntaban en los foros y eventos organizados sobre América cómo obtener esta información local, y cómo encontrar un socio local que pueda ayudar a dilucidar el camino para llegar al nuevo mercado local. Imagino que las mismas dudas atacan a las Pymes mexicanas cuando piensan si dar el salto a Europa puede ser un buen negocio.

Si bien la mayoría de los países de América Latina cuentan con agencias gubernamentales que facilitan la inversión a las empresas extranjeras, son pocas las que se comprometen recaudar la información necesaria para la elaboración de herramientas de decisión. Y con justa razón, ya que esta no es su función.

La respuesta a la necesidades de las Pymes hispanas o mexicanas que quieran explorar con seriedad sí tiene oportunidades de negocio en el otro país (México y España son un mercado de mil millones de dólares) cada uno podrían ser la comunidad de estudiantes mexicanos en Madrid y Barcelona, en especial los estudiantes de business o de MBA.

España cuenta con tres escuelas de negocios clasificadas en el top 20 del mundo que atraen a mexicanos procedentes de múltiples sectores con una valiosa red de contactos, y con formación directiva de alto nivel.

El beneficio podría ser doble si las PYMES españolas y mexicanas se acercaran a escuelas como la IE Business School en búsqueda de talentos originarios de México. Por un lado las Pymes españolas tendrían un primer contacto en México y por otro, las mexicanas contarían con canal para explorar el mercado Europeo desde España. Al final lo importantes es contar con alguien que sea capaz de obtener, descifrar y analizar información local para crear un planestratégico de expansión con una visión local.

Cada año cerca de 150 mexicanos estudian un MBA en las escuelas de negocio top España, profesionales que podrían convertirse en conectores empresariales entre los dos países.

El resultado podría permitir a las Pymes tanto mexicanas como españolas ahorrar recursos propios para focalizarlos en sus operaciones diarias, validar sus propias hipótesis y obtener una visión particular del mercado destino que le permita decidir si vale la pena continuar con un estudio más elaborado.

Y para el estudiante mexicano de un MBA, a pesar de la dificultad de combinar estudio y trabajo, colaborar con Pymes de ambos lados podría ser el completo perfecto a nivel económico y profesional, para su formación.